"Mi sueño es una moto para moverme a otros lugares y tener más clientes": Eduardo Lemus, joven que nació con problemas de movilidad

El joven vende detergente en polvo y papel higiénico que carga en una silla especial que moviliza por medio de unos pedales que manipula con las manos, desde hace tres años. Sueña con crecer en su negocio.

Este joven de 18 años ha salido adelante a pesar de nacer sin movilidad en sus piernas: vende papel higiénico y detergente en polvo en un transporte especial. Va por más y ya planea expandir su negocio. Video EDH.

Por Iliana Ávila

2021-12-09 6:00:14

Luis Eduardo Lemus es un joven de 18 años que nació con problemas de movilidad en las extremidades inferiores. Desconoce a ciencia cierta cuál es su condición médica, tampoco cuenta con un nombre legal y por consecuencia carece del documento único de identidad (DUI), y esto se debe a que no tiene una familia que le apoye. Pero nada de eso ha sido impedimento para que este joven busque salir adelante con su negocio propio.

Eduardo se levanta a las 6:00 de la mañana para cargar con detergente y papel higiénico una silla especial que le permite movilizarse al mover un par de pedales con las manos. Este medio de transporte le fue donado al ver que antes se transportaba en una silla de ruedas convencional ya deteriorada y la mercadería la cargaba en una mochila. “Era un poco incómodo”, recuerda Eduardo.

Una persona generosa le regaló este transporte especial, el cual impulsa con el pedaleo de sus manos. / Foto EDH Iliana Ávila

Su actual silla le permite llegar a donde varios clientes que visita un día de por medio, como estrategia de venta, todos residentes en la colonia Carrillo en la ciudad de San Miguel, pero al terminar la jornada termina con los brazos y espalda adoloridos y cansados de tanto pedalear.

“Mi sueño es una 'motío' para poder moverme para otros lugares y levantar más clientes”, comenta Eduardo, quien se inició con la venta de detergente gracias al apoyo de una persona que “me dio una bendición y me dijo que tenía que ver cómo lo movía, me puse a pensar y busqué a alguien que fuera al centro a comprarme un fardo (detergente) y así comencé. Cuando vi que me daba (ganancias) me dije que lo tenía que seguir haciendo. Ahí comencé a levantarme, aunque sea poquito, pero me levanté”, dice orgulloso.

Daisy Fernández, una de sus clientes, cuenta que “ya tengo bastante tiempito de estarle comprando, antes andaba en una silla de ruedas, gracias a Dios le donaron el carrito y me platica que quiere andar otra cosa mejor y primero Dios se lo conceda, me ha agradado por el trabajo que ha buscado y es amable”.

Eduardo ingresa al lugar donde vive. Al fondo, la silla especial que le ayuda a movilizarse. / Foto EDH Iliana Ávila

Eduardo es un hombre de una gran sonrisa, no duda en extender la mano cuando conoce a alguien, sus pantalones desgastados de la rodilla derecha y sus zapatos maltrechos indican que debe de hacer mucho esfuerzo para poder movilizarse cuando no está en su silla. Actualmente vive de posada con una anciana, sus días los termina en una hamaca ubicada en un rincón de una vieja bodega, donde impera el olor a detergente que forma parte de su mercadería.

Mauricio Lazo, residente de la zona, asegura que ve en Eduardo una gran inspiración ya que a pesar de su discapacidad física sigue luchando. “Muchos de nosotros tenemos nuestras extremidades buenas y no hacemos nada”, reflexiona; también apoya a su amigo para poder obtener otro medio de transporte que le ayude a expandirse.

En el cuarto-bodega donde duerme también mantiene el detergente que se dedica a vender. / Foto EDH Iliana Ávila

“El negocio le ha ido creciendo poco a poco y él solo ajusta a cubrir esta zona de la colonia, estamos viendo que debe de conseguir un vehículo motorizado… pero eso es un proceso porque primero debe de tener una identidad y luego el DUI, aprender el reglamento de tránsito y trabajar en las colonias cercanas a modo de no salir a la carretera”, comenta Mauricio.

Actualmente una iglesia de la colonia Carrillo, junto a la organización Save The Children, han retomado el caso de Eduardo Lemus para que tenga derecho a un nombre, según comentó Mauricio, quien espera que su amigo cuente con los derechos fundamentales de una persona como un nombre, vivienda, salud, educación y trabajo. Las personas interesadas en apoyar a Eduardo pueden comunicarse al 6020-1057, con Mauricio Lazo.