La pandemia representa la peor contracción económica para América Latina en el último siglo, según a Organización para las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que ha expresado su preocupación sobre si los gobiernos tendrán la voluntad política para echar a andar políticas económicas sostenibles.
"Los sistemas agroalimentarios y los medios de vida rurales dependen más que nunca de que los gobiernos concilien la tensión entre el rescate y la recuperación económica y la resiliencia climática rural. Aunque la pandemia de la COVID-19 y la crisis climática diferen en sus causas, ambas afectan los sistemas agroalimentarios y requieren de soluciones conjuntas. Sin embargo, existe una creciente preocupación en la sociedad acerca de si la recuperación a la crisis económica y social compromete los objetivos de resiliencia climática rural y el logro de las metas nacionales de mitigación", manifiesta la FAO en un informe.
Para enfrentar la pandemia, según observación de la FAO los países enfocaron sus recursos para mejorar sus sistemas de salud, implementar medidas de aislamiento y mitigar los impactos económicos y sociales.
Y en este sentido, "obstáculos como la baja cobertura de los sistemas de protección social, la alta informalidad económica y los altos niveles de deuda pública perjudican la capacidad de respuesta, efectividad de las políticas públicas y las prioridades de inversión.
FAO destina $37 millones para recuperar ecosistemas locales
Particularmente, los paquetes de medidas incrementarían la deuda pública en más del 55% del PIB promedio y elevarían el défcit a -8,4% del PIB promedio, su nivel más defcitario desde 1950", explica la FAO.
Para la FAO las comunidades rurales se encuentran dentro de los sectores más vulnerables ante los efectos de la pandemia.
"La pobreza rural es mayor al 40%, el empleo en actividades agropecuarias en América Latina es del 17%, con una alta informalidad, estacionalidad del trabajo y una alta proporción de trabajadores familiares, lo cual implica mayores riesgos de pérdida de empleo y mayores barreras para la extensión de la seguridad social (CEPAL, 2020)", asegura el informe.
¿Qué hacer?
¿Implementar políticas de rescate y recuperación económica durante la pandemia de la COVID-19 implica renunciar a políticas ambientales y climáticas? ¿Las políticas económicas que contribuyan a resiliencia climática pueden impulsar el rescate y la recuperación?
Este informe de política sintetiza los resultados de un estudio que analizó 11 tipos de políticas públicas de rescate y recuperación económica (Cuadro 1) en el contexto de la COVID-19 y su infuencia en la resiliencia cllimática de los sistemas agroalimentarios, así como de los principales factores que podrían afectar la resiliencia climática en los próximos años y el cumplimiento de las metas de mitigación en América Latina.

Las políticas
1. Apoyo de liquidez para hogares
2. Apoyo de liquidez para empresas
3. Regulación de precios de alimentos e insumos agropecuarios
4. Apoyo a emprendimientos nuevos
5. Inversión en infraestructura
6. Actividades turísticas internas
7. Acceso a crédito agropecuario
8. Acceso a mercados
9. Coordinación entre actores
10. Diversifcación de cultivosy sustitución de insumos
11. Sistemas de monitoreo y alertas tempranas de sanidad
