En Río de Janeiro 2016, compitió como Gabriela Bayardo, con la bandera de México. En Tokio 2020, lo hace como Gabriela Schloesser, con la de Países Bajos, y ya festeja su cambio de nacionalidad con una medalla de plata olímpica en el tiro con arco.
Nacida en Tijuana, Schloesser-Bayardo ganó este sábado con su país adoptivo la presea de plata de la prueba de equipos mixtos, en dupla con Steve Wijler. El dueto neerlandés perdió la final ante An San y Kim Je Deok, de Corea del Sur (con marcador de 38-35, 36-37, 33-36, y 39-39), la potencia que parece que sigue siendo invencible después de haber monopolizado los cuatro oros entregados en este deporte en los Juegos Olímpicos anteriores.
No se le podía ver la sonrisa en Yumenoshima Park debido a la obligatoria mascarilla por la pandemia de Covid19, que hace que estos Juegos se disputen a puerta cerrada. Pero su emoción traspasaba la barrera del tapabocas, cuando habló en rueda de prensa.
Su país natal, además, se quedó con el bronce con Alejandra Valencia y Luis Álvarez. Por lo que México siente que hubo un doble podio azteca, aunque ese segundo lugar no lo vea reflejado en su medallero.
“Es un doble triunfo para México. Yo estoy acá representando a los Países Bajos, porque tengo doble nacionalidad, y estoy muy feliz de ver que la competición fue realmente buena para México y para nosotros”, comentó esta deportista de 27 años, cuyo primer nombre de pila es Ana... Ana Gabriela, y quien se casó con un neerlandés.
Schloesser-Bayardo hizo pareja con Alejandra Valencia, en representación de México, en Rio-2016, y el podio en el torneo femenino por equipos estuvo muy cerca. El dueto ocupó un digno quinto lugar.

La atleta estuvo también en la prueba individual en aquella cita, con menor suerte, rezagada a la casilla 17 entre 64 competidoras.
“Estoy muy feliz por todo lo que hemos hecho para estar aquí”, declaró cinco años después sobre su nueva experiencia olímpica, pero con el tradicional uniforme naranja del deporte neerlandés.
Esta mujer con estudios de administración en la Universidad de Xochicalco, México, se mudó a Países Bajos en 2018, luego de enamorarse de Mike Schloesser, quien también es atleta de alto rendimiento en el tiro con arco, exhibiendo en su palmarés un campeonato mundial.
“Primero intentamos una relación remota. No solo costaba mucho dinero, sino que también la teníamos a expensas de nuestro deporte. No le fue tan bien al tiro con arco en ese momento”, relató Schloesser-Bayardo, en una entrevista publicada en la web de la delegación olímpica de Países Bajos.
“Queríamos vivir juntos. Primero hablamos de México, pero a Mike no le gustó la idea. Entonces fue muy simple para mí: "Me voy a los Países Bajos". Esa fue la mejor solución para todos”, añadió.
En los cinco años que han pasado entre Río 2016 y Tokio 2020, en medio de la difícil situación del Covid19, Schloesser-Bayardo cree que ha aprendido a manejar mucho mejor la presión a la hora de competir.
“Siento que vengo (a estos Juegos Olímpicos) con más preparación. Obviamente tenía ganas de ganar antes, pero ahora lo vivo de una forma diferente. Estoy disfrutando”, comentó.
Así, continúa la flamante medallista de plata, es capaz de dar “lo mejor”. Sin embargo, a muchos les viene a la mente cuando, en un momento, la tiradora pudo ser una promesa para México y la dejaron ir, ya que ella manifestó –en el canal de YouTube llamado “Nuestro Ángulo”– que su país le pedía vivir en suelo azteca, y no solo tenerla en concentraciones y competencias, y ella ya decidió irse con su pareja.
Incluso, el periodista mexicano David Faitelson tuiteó: “El tema de Gabriela Bayardo, medallista de plata en tiro con arco, no es una ‘fuga de talento’. Ella decidió, por motivos personales, irse a los Países Bajos. La cuestión es por qué Holanda desarrolló todo su potencial como atleta y aquí no...”. Una duda que tienen muchos alrededor de una arquera que dio un giro inesperado a su vida, pero exitoso.
Por ahora, el próximo jueves, Schloesser-Bayardo volverá a la acción en el torneo individual femenino, en el que tendrá como primer rival a Svetlana Gomboeva, que compite con el acrónimo ROC después de que su país, Rusia, fuese excluido por un megaescándalo de dopaje.
