Los irlandeses van con... Italia

Solo uno de cuatro irlandeses hinchará por la selección inglesa en la final de la Eurocopa, a pesar de que varios de sus jugadores tienen profundas raíces familiares con Irlanda

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Aficionados de Inglaterra y de Italia esperan con ansias el título de la Eurocopa. Fotos / AFP.

Por Wilfredo Hernández / EFE

2021-07-09 10:37:58

Ochocientos años de opresión, un pasado imperialista, la Gran Hambruna, el Brexit... ¿Puede Irlanda apoyar a la selección de fútbol de Inglaterra en la final de la Eurocopa? La respuesta, como sacada de un consultorio sentimental -y sin necesidad de recurrir a un sesudo análisis geopolítico-, se resuelve con un tópico: es "complicada".

Una reciente encuesta de la casa de apuestas Paddy Power indicó que solo el 25 % de los irlandeses quiere que Inglaterra gane la Eurocopa 2020, que pasa por que los "Tres Leones" derroten a Italia este domingo en Wembley.

Es un porcentaje muy pobre. Al fin y al cabo, casi todo aficionado al fútbol en Irlanda sigue con pasión a un equipo de la Premier y los pubs se llenan los fines de semana de camisetas del Liverpool, Arsenal, City, United o Tottenham.

Esos mismos aficionados defienden su amor por esos colores recordando a los futbolistas irlandeses que pasaron por sus filas, un vínculo afectivo que no se traslada a la selección inglesa, a pesar de que también tuvo, tiene y tendrá jugadores con raíces en este país.

En el sentido contrario, el combinado "verde" se ha alimentado asimismo de su diáspora en el Reino Unido. Sus mayores éxitos han llegado con jugadores nacidos y criados al otro lado del mar de Irlanda, como Michael Robinson, John Aldridge o Ray Houghton.

Y su época más gloriosa, a principios de los 90, la vivió con un auténtico "gentleman" inglés en el banquillo, sir Jackie Charlton, héroe nacional en Irlanda.

"Creo que ahora hay más gente que apoya a Inglaterra", asegura Tony O'Donoghue, corresponsal de fútbol de la cadena pública RTE.

Las audiencias, dice, tampoco mienten y, de hecho, los partidos del equipo de los tres leones en esta Eurocopa son los más vistos por la televisión.

"Esta Inglaterra es diferente, con una imagen más atractiva para el público en general" y que, además -prosigue-, ha desplegado un fútbol vistoso en este torneo con jóvenes talentos, chavales con "mucho menos ego" que algunos predecesores.

Gran parte del mérito, sostiene, recae sobre su seleccionador, Gareth Southgate, "un buen tipo" que no ha dado un paso en falso en su relación con los medios, sobre todo con los tabloides británicos, siempre al acecho para destapar cualquier escándalo.

La prensa ha destacado, al margen de la pelota, el compromiso de Marcus Rashford para erradicar el hambre infantil en el Reino Unido; el título honorífico de "sir" que le concedió el pasado mes la reina a Raheem Sterling por su lucha contra el racismo; o el brazalete arcoíris que ha lucido el capitán, Harry Kane.

Las primas cantantes de Kane
Su abuelo, por cierto, era del condado irlandés de Galway, donde sus primos tienen un pub que celebra sus goles como propios y sus primas forman parte de una conocida banda de folk, las "Kane Sisters".

Declan Rice, nacido en Inglaterra y afianzado en el once titular como pivote defensivo, jugó en todas las categorías inferiores de Irlanda y llegó a debutar con la absoluta en un amistoso, pero se decidió por los ingleses en 2019, no sin antes pedir perdón por lanzar en las redes sociales un "¡viva el IRA!". "Cosas de críos", le disculpa O'Donoghue.

También Jack Grealish, el nuevo "niño maravilla", mantiene fuertes lazos con la isla Esmeralda. Como Rice, el atacante de Birmingham vistió la elástica verde hasta la sub-21, al tiempo que compaginó en sus comienzos el balompié con el fútbol gaélico, el deporte bandera del nacionalismo irlandés.

Entonces, ¿por qué tantos irlandeses no apoyaron a Inglaterra en la semifinal ante Dinamarca? Después de todo, los "vikingos también nos invadieron", bromea O'Donoghue.

"Es instinto, memoria muscular. Las tropelías cometidas por los británicos aquí están demasiado recientes para muchos", observa al recordar la ocupación, la Hambruna, el pasado conflicto en Irlanda del Norte.

Así las cosas, gran parte de Irlanda animará a la "azurra" en la final del domingo, cuando quizá alguno recuerde aquel viejo adagio de paternidad siempre discutida: "El fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes de la vida".

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