Bernabé Martínez bate con fuerza el jugo de caña que se coce por más de ocho horas en grandes peroles en una molienda de Verapaz, San Vicente. Esta mezcla se convierte en dulce atado que se exporta a Estados Unidos para preparar los platillos de Sem,ana Santa. Foto EDH / Francisco Rubio
Wilfredo Marino traslada la melaza de los peroles para iniciar el proceso de la elaboración de la panela. Foto EDH / Francisco Rubio
La mezcla del dulce de atado se colocá en moldes para darles forma. Foto EDH
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Juan Francisco Alvarado y Bernabé Martínez, llenan los moldes de madera con la panela para el dulce de atado. Foto EDH / Francisco Rubio
El dulce es vaciado en recipientes plásticos en algunas ocasiones al final del proceso. Foto EDH / Archivo
En San Vicente se encuentran concentradas alrededor de 180.
Las moliendas hacen uso de actividades artesanales para fabricar el famoso dulce de panela, el cual es poco demandado por el mercado local.
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Para envíos al extranjero el producto lleva doble empaque, tusa y plástico. Además se coloca en cajas. Foto EDH / Francisco Rubio
Las mujeres empacan al menos 800 dulces de atado diarios. Foto EDH / Francisco Rubio