Los perros que anteriormente se encargaban de cuidar una carpintería ubicada en el Cantón El Cerrito de Nahuizalco, Sonsonate, ahora fueron abandonados por su dueño, un carpintero de nombre Rafael que, según vecinos de la zona, abandonó el negocio desde hace dos semanas.
Sus gestos juguetones y energía se han ido apagando con los días, pues los perros se encuentran al borde de la desnutrición. “Al chucho más grande hasta se le ve el espinazo y las costillas”, dice una de las vecinas, y señala que la oreja izquierda del can tiene una infección que constantemente le causa malestares al perro.
“El perro más grande ha sobrevivido por la caridad de los vecinos. Al menos yo le voy a dejar comida en las tardes”, dice una de las personas que se ha encargado de alimentar a uno de los perros abandonados.
Otro de los canes, que es conocida como “Mariposa”, al ser más pequeña, logra pasar bajo la malla ciclón de la propiedad para buscar algo para comer. Según describen los vecinos denunciantes ellos le proveen algunos alimentos, pero no son suficientes.
Anteriormente el dueño del negocio también criaba gallinas y gallos, no obstante estos también fueron abandonados, al punto que los vecinos no saben si aún se encuentran con vida o ya murieron por falta de alimento.

Elsa Castro es la propietaria del terreno donde se encuentra la carpintería, ella asegura que perdió comunicación desde hace un mes con su inquilino y debido a ello no le devolvió las llaves del portón del lugar no ha podido sacar a los perros del terreno. “El perro está ahí y no puedo entrar porque ahí aún tiene cosas y si pierde algo yo voy a ser la culpable.”
Los vecinos del cantón piden a las autoridades o a alguna organización que pueda rescatar a los perros sin dañar la propiedad. La carpintería está ubicada en el Cantón El Cerrito, a la par del Restaurante “El Tabor”, en el kilómetro 70 de la carretera que conduce a Nahuizalco, Sonsonate.
