La Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (ORMUSA) exigió, mediante un comunicado divulgado la mañana de este sábado, una mejor funcionalidad del Estado salvadoreño para evitar más casos de violencia contra las mujeres, como el ocurrido el pasado 30 de noviembre en el municipio de Alegría, departamento de Usulután.
Según ORMUSA, en ese caso ya existía antecedentes de violencia, a través de una denuncia que la víctima había puesto, por lo cual el Sistema Nacional de Atención para las Mujeres que enfrentan Violencia debió haberle brindado atención en crisis psicológica; además que el mismo sistema debió haber evaluado los riesgos que la mujer corría y, a partir de ello, elaborar un plan de seguridad para ella, según lo manda la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres (LEIV).
“La situación de esta mujer obliga a analizar la funcionalidad de las medidas de protección, si no existe un plan efectivo de seguridad con base a los riesgos reales que afecta a las víctimas, sobre todo, cuando se trata de agresores con acceso y experiencia en armas y destrezas militares”, señala el comunicado.
Por el caso mencionado por ORMUSA, las autoridades fiscales y policiales capturaron a Gerardo Otoniel Álvarez Garay, quien el 30 de noviembre golpeó con una piedra a su excompañera de vida a quien ya había agredido físicamente en otras ocasiones, por lo cual tenía una orden judicial de alejamiento, lo cual no impidió que intentara matarla, tal como han señalado las autoridades.
El caso fue conocido debido a que personas que presenciaron la golpiza filmaron el momento de la agresión, luego subieron el vídeo a redes sociales, derivando en la búsqueda y captura de Álvarez Garay, horas después de la agresión.
“La labor de los jóvenes que grabaron el video es loable ya que es una forma de denuncia desarrollada por las redes sociales que hace visible estos hechos, pero es preciso que exista mayor conciencia social sobre la necesidad de intervenir en este tipo de situaciones para brindar auxilio oportuno a las víctimas. En ocasiones prima el temor ante la inseguridad que agobia el país, pero en el fondo, prevalece la idea de que la violencia en las relaciones de pareja hacia las mujeres continúa viéndose como una situación privada en la que no interviene ni Estado ni la sociedad”, señala la organización de mujeres.
De acuerdo con ORMUSA, de enero a septiembre de este año, la Fiscalía General de la República registraba 93 casos de feminicidio, siendo agosto el mes con más casos, en este hubo 16 feminicidios, seguido de abril con 15 casos, y enero, con 12.
La organización de mujeres señala que de esos 93 feminicidios, 18 fueron cometidos por parejas de las víctimas; indica, además, que en ese mismo período fueron cometidos 31 intentos de feminicidios cuyos responsables también son las parejas de las mujeres.
ORMUSA también manifiesta su preocupación por la cantidad de casos de violencia sexual registrados de enero a septiembre. De acuerdo con estadísticas elaboradas por esa organización, tomando como base los datos aportados por el Instituto de Medicina Legal, fueron 1,185 casos de agresiones sexuales en el que el 91% fueron contra niñas, adolescentes y mujeres.
La PNC informó que el sujeto fue capturado
