En la más reciente aparición pública del príncipe William y Kate Middleton en la residencia Shire Hall Care Home en Gales del Sur, lejos de tener un comportamiento sobrio la pareja protagonizó varias muestras de amor, lo que casi no se suele ver.
Los Cambridge, como la mayoría del mundo, se han mantenido en estricto confinamiento, pero cada vez son más las salidas públicas que realizan en el marco de sus agendadas visitas oficiales.
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En su estadía en Gales se la pasaron genial con juegos de arcade. Las miradas de complicidad no faltaron.

Fue notorio el acercamiento de Middleton hacia William, ella puso constante y cariñosamente su mano en la espalda de su esposo. Todo esto ocurre en el marco de los fuertes rumores de que la pareja Real está esperando un cuarto hijo.
La experta en lenguaje corporal Judi James, entrevistada por el medio express.co.uk, los analizó minuciosamente.

“La vibra de equipo estaba allí en las poses, cuando Kate imitó la ‘pose de hoja de parra’ de su esposo, con las manos entrelazadas frente a su torso”, sostuvo.
Aunque anteriormente había descrito la “pose autoprotectora de la hoja de parra” como una indicación de que la pareja no está intentando tener un bebé.
¿Qué significa en este caso? James le dijo a express.co.uk: “Sus señales de unión pueden sugerir un nuevo bebé real, pero ‘la hoja de parra’ no es una de ellas, ¡lamentablemente!”.
“¡Sus otros toques, como el de corbata, serían más sugerentes!”, señaló.

Afirmó que Kate y William estaban siendo mucho más táctiles que de costumbre: “El lenguaje corporal de Kate y William sugiere que el encierro podría haber sido adecuado, tanto para su relación como pareja como para el equipo Real, ya que parecen más relajados y afinados que nunca”.
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“Los fuertes rasgos de reflejo de la pareja siempre han dado pistas de una relación de ideas afines, pero aquí parecen felices de usar muchos más gestos de lo habitual, manteniéndose en comunicación y disfrutando de la compañía del otro a través de miradas, sonrisas compartidas y toques reales (…) se vislumbra un cariño y una cercanía más abierta”.
Las probabilidades de que Kate esté embarazada han aumentado con la respuesta de los lectores de comportamientos corporales. Aunque en el pasado la pareja había dicho en público que no descarta la llegada de un cuarto bebé.