Las curiosidades detrás de las máscaras de los Viejos de Agosto
Este año, los 70 jóvenes y adultos que se encargan de dar vida a todos los personajes en las danzas de Los Moros y Cristianos, el Torito Pinto, el Venadito, el Cuche de Monte y Los Viejos del Correo han tenido que guardar sus máscaras y colgar sus trajes debido a la pandemia.
Por elsalvadorcom
2020-08-03 2:23:04
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Celio Efraín López coordinador de las tradiciones de los Moros y Cristianos de San Antonio Abad desde hace 36 años, explicó al El Diario de Hoy que esta es la primera vez que los tradicionales personajes estarían en pausa.
Foto EDH/ Menly Cortez
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Mantener viva la tradición de esos personajes es herencia en el cantón San Antonio Abad. Las mascaras de los Viejos de Agosto son elaborados de madera de árbol de pito.
Foto EDH/ Menly Cortez
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Celio es el Rey Moro, también es el responsable de la elaboración de las máscaras y ropas del resto de personajes.
Foto EDH/ Menly Cortez
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Las mascaras de los diferentes personajes son talladas en madera por don Celio. “Hace más de 40 años, solo se permitía a los hombres de 30 años participar en esta tradición,los tiempos cambian porque ahora participan mujeres y niños” comentó el artesano. Foto EDH/ Menly Cortez
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Según cuentea Celio la primera vez que talló una máscara se tardó 15 días.
Foto EDH/ Menly Cortez
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Rolando es el Rey Cristiano y, además, ingeniero informático. Llegó a vivir a San Antonio Abad en 2003 y siete años después se integró al Comité. Foto EDH/ Menly Cortez
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Rolando se entusiasmó con dramatizar el Rey Cristiano al leer historia de El Salvador y ver danzar a sus vecinos. Uno de los secretos de estos personajes es que después de cada se colocan tapones de algodón en los oídos, “sirve para que el aíre frío no entre de golpe en el cuerpo”, sostienen que conocidos ya han terminado con la “cara torcida” por no acatar ese recomendación. Foto EDH/ Menly Cortez
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Esta son las mascarillas utilizadas por los historiantes de Apastepeque.
Foto EDH/ Menly Cortez
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Los 70 jóvenes y adultos que participan en las tradicionales danzas realizan un arduo trabajo de preparación los meses de octubre, noviembre y diciembre, durante tres horas diarias, los martes, jueves, sábado y domingo. Foto EDH/ Menly Cortez
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Esta es la primera vez que la tradición estará en pausa debido a que las celebraciones fueron suspendidas debido a la propagación de la pandemia del COVID-19.
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