“Tardamos 12 años en construir Airbnb y lo perdimos casi todo en cosa de cuatro a seis semanas”, dijo este miércoles Brian Chesky, CEO de Airbnb, en una entrevista a CNBC en EE.UU. Con estas contundentes palabras, el empresario indicó que este año la compañía estaba preparando su salida a bolsa y ahora ese proyecto está en el aire debido al coronavirus.
Chesky reconoció que Airbnb se enfrenta a un futuro incierto debido a los temores de rebrotes que ya se están experimentando en todo el mundo. “El turismo tal y como lo conocíamos se ha acabado. No quiero decir que el viajar se haya terminado, sino que el modelo que conocíamos ha muerto y no va a volver”, dijo.
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El CEO puntualizó que la gente quiere salir, pero también sentirse segura. Según Chesky, las personas “no quieren subirse a un avión, ni viajar por negocios, ni cruzar fronteras”, lo que a su parecer impulsará el turismo doméstico cercano a los centros urbanos.

“Vamos a subirnos a nuestros automóviles, conducir unos cuantos kilómetros a una pequeña comunidad y quedarnos en una casa”, dijo Chesky quien señaló que al menos en Estados Unidos, Airbnb ya se está recuperando, aunque no quiere tener “falsas esperanzas y que su empresa no está absolutamente fuera de peligro”.
La plataforma estadounidense, duramente golpeada por la pandemia, anunció en mayo el despido de una cuarta parte de sus 7,500 empleados y recaudó una deuda adicional de $2,000 millones para ayudar a resistir la caída, reduciendo aproximadamente un 40% su valoración de mercado privado por $31,000 millones.
“Estamos atravesando colectivamente la crisis más dolorosa de nuestras vidas”, admitió Chesky en esa oportunidad.
Con sede en San Francisco, Airbnb es una plataforma de alquiler de vivienda para viajeros que se volvió muy popular en los últimos años pues conectó, de una forma sencilla, a arrendatarios y turistas a precios accesibles y muchas veces más baratos que los hoteles tradicionales.
El primer contratiempo para Chesky se produjo cuando se dio cuenta de que Airbnb se enfrentaba a $1,000 millones en cancelaciones por parte de huéspedes. Después de 12 años, en los que Airbnb se convirtió en uno de los sitios de alquiler de casas para vacacionar más grandes del mundo y una de las startup de tecnología más destacadas de Silicon Valley, Chesky dijo que teme perderlo todo en solo cuatro semanas.
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