Jeson Gómez, de 6 años, y su tío Fredy Gómez Blanco fueron enterrados hoy, ambos murieron el domingo en la lotificación Santa Cruz, del cantón Ayagualo, Santa Tecla, cuando un alud sepultó la casa donde habitaban.
El menor fue sepultado con su uniforme de preparatoria, durante el servicio fúnebre su madre recordó que el menor ya había aprendido a leer y escribir.
“Mi niño estaba muy emocionado estaría con sus abuelos estos días, habíamos echo un trato si el aprendía a leer y a escribir se podría venir a quedar donde mis papás, así lo hizo, él hizo su parte por eso estaba con ellos”, comenta Maritza, madre del Jeson.
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Las fuertes lluvias impidieron que el sepelio de Jeson y Fredy partiera a la hora prevista. Donde se había realizado la velación, los familiares aprovecharon hasta el último momento para despedir entre lágrimas a ambos.
Después de esperar una hora el cese de la luvia, la familia inicio el recorrido hacia el cementerio de Ayagualo, las calles lodosas no impidieron que amigos y vecinos despidieran a Jason y Fredy.
El recorrido fue de casi un kilómetro, por momentos la caravana avanzó bajo la lluvia, todos con sombrilla y mascarillas dieron sepultura al niño y al joven.
“Todos estamos sufriendo por esta pérdida, Maritza es la que más fuerza necesita, ella ha perdido a su hijo, padres, hermanos y nuera, ella necesita de todos Nosotros, les agradecemos por sus muestras de cariños y esperamos encontrar a los tíos”, expresó Carlos Gómez, primo de las víctimas.

Tragedia y recuerdo
De los seis miembros de la familia Gómez Blanco afectados por la tormenta del domingo solo se han encontrado los cuerpos de cuatro, incluyendo los enterrados hoy, faltan los esposos José Máximo Gómez y Angela Areli Blanco.
“Toda esa noche no pude dormir, por la lluvia y sentía una gran angustia, le marcaba a mis papás, a mis hermanos a mi cuñada y nadie contestaba, cuando me avisaron yo presentía que algo había pasado ni terminé de escuchar porque ya lo sabía”, recordó Maritza, previo al entierro.
El niño fue sepultado con su uniforme de preparatoria. Antes de la tragedia, ya había aprendido a leer y a escribir.
