La pandemia del coronavirus sacó el lado más altruista y creativo de Sergio “Gigio” Muñoz, exportero de la Selecta, Águila, Dragón y Alianza, puesto que al tener que cerrar su joyería, sus conocimientos de orfebrería los usó para confeccionar caretas protectoras que regaló a sus amigos médicos, quienes están en la primera línea de combate de esta enfermedad que ya le arrebató la vida a 46 salvadoreños.
Después de que Cancha dio a conocer sobre esta iniciativa del “Gigio”, las peticiones de máscaras no han parado de llegar desde centros médicos, personas particulares, alcaldías y ahora se las encargan hasta de Estados Unidos.
Se convirtió en un negocio el cual le ha servido para llevar el sustento a su familia al no poder seguir con su trabajo habitual en la joyería. Las ideas de Muñoz han ido en ascenso y ahora hasta generó empleos para otras personas que también fueron afectadas con la pandemia y las medidas de cierre de diferentes negocios que dictaminó el Gobierno.

El excancerbero se asoció con un buen amigo que tiene una empresa que confecciona ropa deportiva y casual en San Miguel, y echaron a volar muchas ideas en conjunto para generar ingresos económicos.
“Somos cinco personas las que trabajamos haciendo las caretas, una de las personas es de la joyería y otras que son empleados de un amigo. Entonces absorbí unos empleados de él para que también tuvieran ingresos y me vine al taller de ellos que es más grande y en esa tienda estamos entregando”, explicó el “Gigio”.
Al ver el emprendimiento de Muñoz, esta empresa, a parte de echarla la mano con las caretas también se lanzaron a confeccionar mascarillas, las cuales en este momento crítico sanitario con esenciales para evitar el contagio.
Buena demanda
El exportero ya no daba abasto con la cantidad de máscaras protectoras que le encargaban, y de ahí surgió la idea de contratar personal. Pero hubo más planes en el camino, ya que las primeras que se fabricaron han sido perfeccionadas y ahora hasta se pueden personalizar, para niños y adultos.
“Hemos trabajado en hacer otras para niños, para bebés, otros productos. Hoy tenemos para bebés, de 0 a 12 meses, niños de 1- 4 años y de 5 a 10 años edad”, externó Muñoz.

Así mismo, todas se pueden personalizar gracias a un diseñador que es de los nuevos empleados, las hacen al gusto con nombre y figuras animadas, si así lo desean los clientes, quienes deben pagar $18 por una de las normales, pero si la desea con un diseño el precio es de $20.
Los pedidos no paran de llegar y el orfebre migueleño contó que, por ahora, tiene encargos de las alcaldías de Uluazapa, San Alejo, del Centro de Diagnóstico de San Salvador, la Asociación de Jueces de Oriente y otras en Estados Unidos.
“Mi hermano es ingeniero aeronáutico y trabaja con American y Continental, entonces de ahí me han pedido. Además, hay otras que me las pidieron desde Virginia con el logo del Barcelona”, apuntó.
La manufactura ha sido mejorada, ya que el elástico tiene un cincho ajustable para que se acomode a la perfección, además de una viñeta con indicaciones de limpieza.

