“Antes vendíamos el saco de frijoles en un día, ahora nos tardamos hasta tres en venderlo”, comentó José Alberto Martínez, de 27 años, mientras pesaba una libra de frijoles para uno de los pocos clientes que llegan, en estos días, hasta los comercios de granos básico ubicados en la 11 Avenida Sur entre la calle Gerardo Barrios y la Carbonera, en las cercanías del Mercado Central de San Salvador.
Martínez forma parte de decenas de vendedores que comercializan frijoles, arroz, maíz, azúcar, sal y otros granos básicos en la zona. Todos los comerciantes de estos productos coinciden que las ventas se han reducido en un 70% desde que comenzaron las medidas para combatir los contagios por COVID-19.
“Desde que prohibieron la circulación de los buses esto se ha puesto peor, ya casi nadie viene a comprar. Deberían de habilitar al menos unos cuantos buses que traigan a las personas a los mercados y luego se las lleven”, apuntó el comerciante de 27 años.

Añadió que ellos abren el local de lunes a sábado de 7:00 de la mañana a 3:00 de la tarde, asegura que en el último mes solo en las mañanas llegan unos pocos clientes, en las tardes ya no venden nada.
José Domínguez Durán Hernández lleva ya 22 años vendiendo granos básicos en el lugar, al igual que Martínez reciente la poca cantidad de clientes que llegan a visitarlos desde que se implementan las medidas de restricción de circulación.
“En mis años de comercio nunca experimenté ninguna situación similar. Ahora voy como dice el dicho, coyol quebrado, coyol comido”, apuntó el comerciante, quien comentó que es el único que actualmente está trabajando en su hogar, de su venta depende su esposa, tres hijos y sus mascotas.
Durán Hernández dice que la situación económica se agudiza debido a que están comprando más caro cada quintal, lo que ha provocado un aumento en el precio por libra de cada producto.
“Por ejemplo el arroz antes de todos esto estaba a $0.40 la libra, ahora se da a $0.50. El frijol Tinto antes se daba a $0.55 hoy a $0.85; mientras que el frijol de seda costaba $0.60 por libra, ahora $0.90”, señaló el comerciante.

Para Isabel Martínez, un hombre de 72 años, quien tiene un pequeño puesto sobre la calle Gerardo Barrios las pérdidas han sido mayores, él las estima en un 80%.
“Esto está malo, desde que empezaron todas las medidas ahora cuesta comprar y vender todo los productos”, apuntó Martínez.
Los comerciantes coinciden en que las medidas implementadas por el Gobierno para evitar la aglomeración de personas son importantes, pero que también deben buscar medidas que favorezcan a los pequeños comerciantes y les permitan llevar sustento a sus familias.
