El exjugador francés del Manchester United, Patrice Evra aseguró que recibió amenazas de muerte tras el episodio racista que tuvo con el entonces delantero uruguayo del Liverpool Luis Suárez en 2011.
El atacante sudamericano fue sancionado con ocho partidos de sanción por la Federación Inglesa de Fútbol al ser considerado culpable de insultos racistas contra Evra en un partido disputado en Anfield en octubre de aquel año.
“Recuerdo, durante el partido, que me decía a mí mismo: ‘Si le doy un puñetazo ahora, la gente me verá como el malo, la gente olvidará lo que me ha dicho. Me decía a mi mismo: ‘No lo hagas…’ No estuve enfocado en el partido”, concluyó.
No obstante, el Liverpool defendió la inocencia de su jugador y creció la tensión entre los dos grandes rivales del fútbol inglés. Evra reveló que una de las consecuencias de aquello fue que comenzó a recibir amenazas de muerte contra él y su familia. “Manchester United recibió una gran cantidad de cartas de amenaza contra mí”, declaró Evra al podcast del club UTD.

“Durante dos meses, tuve seguridad en todos los sitios donde fui. Dormían enfrente de mi casa. Allá donde fuera, la seguridad me seguía. Fue una época dura para mí, pero no tuve miedo. Mi familia sí tuvo miedo, mi esposa y mi hermano, pero no yo. No podía entender por qué la gente me odiaba tanto. Ellos no conocían la verdad”, indicó.
Evra, que en el mes de febrero siguiente al episodio volvió a protagonizar otra polémica con Suárez, después de que el delantero uruguayo rechazara dar la mano al francés, añade que ha olvidado su vieja rivalidad con el punta charrúa y que incluso hablaron antes de la final de la Liga de Campeones de 2015, cuando el galo jugaba para la Juventus y el sudamericano para el Barcelona.
Infancia complicada
Por otro lado, el jugador nacido en Senegal y que ya está retirado confesó que tuvo muchos momentos difíciles cuando llegó a Francia a probar suerte para ser futbolista, “no tengo miedo de decir que he rogado por dinero en frente de las tiendas. He estado frente a las tiendas y cuando he visto a algunas personas he dicho: ‘¿Puedo tener un euro?’ y a veces me daban el dinero y otras no, solo porque quería comprar un sandwich”.
Evra, quien debutó profesionalmente en el Marsala de Italia, para luego jugar en el Monza de aquel país y de allí llegó al Niza francés, donde contó que tuvo muchas dificultades ya que su familia no tenía empleos fijos y confesó que iba donde su hermano a un restaurante de comida rápida, para que este le diera de su almuerzo.
Posteriormente al Niza, jugó en el Mónaco, Manchester United, Juventus, Olympique Marsella y West Ham. Ganó una Copa de la Liga Francesa, tres Copas de la liga Inglesa, cinco Premier League, cinco Community Shield más dos Coppa Italia, dos Serie A y una Supercopa de Italia, más una Champions y un Mundial de Clubes.
“Fue una infancia difícil porque tengo muchos hermanos y hermanas, así que no fue fácil vivir en la calle. Fue un momento difícil, pero feliz. Siempre fui feliz y siempre tuve suerte, no cambiaría nada, lo mantendría así porque construyó al hombre que soy”, finalizó.
