El Juzgado 8° de Paz de San Salvador resolvió este miércoles que solo Héctor Ernesto Mata Avilés, de 48 años de edad vaya a prisión provisional por tráfico de droga mientras sigue el proceso judicial en su contra, mientras los otros tres acusados deberán cumplir medidas como pagar una fianza de $5,000 cada uno, presentarse cada 20 días a firmar al tribunal, no salir del país y llevar consigo un brazalete electrónico. Fiscalía acusó a los cuatro hombres de traficar droga sintética desde Holanda haciendo uso de Correos de El Salvador.
Además de Mata Avilés, son procesados Carlos Antonio Melara Ventura, de 32 años; Alejandro Nuila Ferri, de 26; y Guillermo Alejandro Jiménez, de 29, acusados del delito de tráfico ilícito en modalidad de concurso real en perjuicio de la salud pública. Además, Fiscalía les acusa de tenencia ilegal de arma de fuego.
Según el acusación fiscal, el pasado 20 de enero, la oficina de Correos de El Salvador, ubicada en el Centro de Gobierno y final 15 Calle Poniente y Diagonal Universitaria Norte, alertó a la División Antinarcóticos de la Policía Nacional Civil sobre el hallazgo de varios sobres sospechosos provenientes de Holanda, sin la debida identificación del remitente pero sí con los nombres de los destinatarios.
Correos recibió 29 sobres en tres días diferentes que en su interior contenían tabletas moradas con logotipo de un equipo de fútbol de España, en diferentes fecha, que en total suman 1,446 tabletas de droga sintética conocida como metanfetamina.
Siete de los 29 sobres (451 tabletas) fueron dirigidos a Mata Avilés, ocho (con 400 tabletas) a Melara Ventura, siete (con 298 tabletas) a Nuila Ferri y siete (con 297 tabletas) a Guillermo Jiménez.
Por tratarse de un derecho de toda persona a no ser violentada su correspondencia, Fiscalía solicitó autorización al juez correspondiente y fue así como el 23 de enero, el Juzgado 2° de Paz ordenó el secuestro de los sobres incautados en las oficinas de Correos el 20 y 21 de enero.
La orden judicial también incluyó que el 6 de febrero se abrieran y se inspeccionara en su interior cada uno de los sobres. En el procedimiento participó la Fiscalía y representantes del Departamento de Defensoría Pública de la Procuraduría General de la República, pero en dicha diligencia no se contó con la presencia de ningún defensor público.
El sobre recibido el 29 de enero, el Juzgado 12° de Paz autorizó su apertura a las 2:00 p.m. del 17 de febrero.
Tras descubrirse el contenido en los sobres, la División Antinarcóticos trasladó las tabletas a la Sección de Sustancias Controladas de la División de la Policía Técnica y Científica para que realizar los análisis correspondientes por sospechas de droga metilendioximetanfetamina (MDMA) o “éxtasis”.
Las pericias fueron realizadas entre el 18 y 19 de febrero y concluyeron que las 1,446 tabletas moradas son MDMA o “éxtasis”, que son drogas sujetas a fiscalización nacional e internacional.
Los imputados fueron capturados el 6 de marzo mediante órdenes de Fiscalía; además, se realizó el registro correspondiente a cada una de las residencias de los imputados, con previa autorización del Juzgado 5° de Paz, en donde fueron incautadas varias porciones de marihuana, balanzas electrónicas, pipas, entre otros.
El consumo de este tipo de droga puede inducir a la euforia, sensación de intimidad con los demás y disminución de la ansiedad.
Los médicos aseguran que esta droga produce pérdida de la timidez, al volverlo extrovertido, experimenta sensación de alegría absoluta y de hiperactividad, aumenta la tensión muscular, dilatación de las pupilas, puede causar bruxismo (apretar fuerte las mandíbulas) y una pérdida parcial del sentimiento de dolor físico.
Expertos afirman que el comercio de este tipo de droga sintética se ha incrementado en los últimos años por las falsas creencias de poca toxicidad y por la mala percepción que mejora las relaciones personales; entre tanto estudios han concluido que el consumo de este tipo de droga causa: hipertermia fulminante (eleva la temperatura del cuerpo), arritmia cardíaca (alteración en la frecuencia de los latidos del corazón), coagulación intravascular diseminada (trastorno grave para la coagulación de la sangre), rabdomiolisis (muerte muscular), insuficiencia renal aguda y toxicidad hepática (daños al hígado).
