Entre memoria y lucha contra el antisemitismo

La memoria del Holocausto es un deber histórico. Es un deber de conciencia humana para que siga la idea que cualquier ser humano es igual en derechos a cualquier otro.

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Jugadores de Alianza FC se lamentan durante la fecha 03 del Clausura 2020 en el Estadio Gregorio Martínez de Chalatenango. Foto EDH / Yessica Hompanera

Por Pascal Drouhaud

2020-01-25 9:46:24

El 27 de enero de 1945, cuando los primeros soldados del ejército de la Unión Soviética llegaron al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, en Polonia, solo quedaban 7000 personas, figuras fantasmales abandonadas, demasiado débiles, por no haber podido caminar como lo hicieron los 60,000 sobrevivientes que los nazis echaron a los caminos cuando evacuaron el campo de la muerte por la presión militar de los soviéticos.
Ya pasaron 75 años desde que los Aliados liberaron los campos de exterminio de Treblinka, Sobibor, Belzec, Chelmno, Majdanek, ubicados en Polonia, Buchenwald en Alemania.
El aparato industrial nazi asesino, en Auschwitz-Birkenau, campo dramáticamente emblemático del sistema de muerte del III Reich, más de un millón de personas en cinco años, entre ellas 960,000 judíos. Fueron 6 millones los judíos asesinados, tanto en campos de exterminio, otros de concentración, en unos ghettos como el de Varsovia, tanto como víctimas de los “Einsatzgruppen”, unidades de exterminio en territorios polacos y, entonces, soviéticos.
La Shoah significa “la catástrofe” en hebreo. Califica la aniquilación de los 6 millones de judios por los nazis. Se usan también los términos de Holocausto, genocidio, todos refiriéndose a la idea “del sacrificio por el fuego” por un régimen que organizó, de manera militar, burocrática y sistemática la muerte de millones de personas. El resultado es terrible: 40% de la población judía mundial de la época, dos tercios de la que vivía en Europa fueron de una forma o otra liquidados.
El 2020 es el año de conmemoración de la victoria de los Aliados sobre el III Reich y a través de este evento histórico, de los símbolos que marcaron la II Guerra Mundial. La liberación del terrible campo de exterminio de Auchwitz-Birkenau es un pilar de la memoria. La ceremonia en Yad Vashem, el memorial israelí construido en 1953 en memoria a las víctimas de la Shoah, tenía el objetivo de rendir homenaje a la memoria tanto como subrayar la importancia, para no decir la urgencia, de luchar contra el antisemitismo que crece desde varios años .
Entre los 40 Jefes de Estados participantes se pudo subrayar la presencia de los presidentes de Rusia, Vladimir Putin; de Francia, Emmanuel Macron; de Alemania, Frank-Walter Steinmeier; el Vicepresidente de los Estados Unidos , Mike Pence, tanto como el Rey de España, Felipe VI; Felipe de Bélgica o el Príncipe de Gales, Carlos de Inglaterra. Todos representaban sus países que fueron actores durante el conflicto. El Presidente de Polonia, Andrzej Duda, no había sido invitado, lo cual generó una polémica mientras organiza una conmemoración para este 27 de enero en el mismo campo de Auschwitz.
La ceremonia quería impactar la comunidad internacional para que se haga un trabajo sobre la memoria. El mensaje está claro: nunca olvidar el horror de la exterminación que llamamos la Shoah. Este fue el mecanismo político que llegó a edificar un pilar del régimen nazi.
La ceremonia de Yad Vashem constituyó un momento particular para llamar la atención de la comunidad internacional sobre el renacimiento del antisemitismo en Europa, tanto como en los Estados Unidos. Este aspecto subrayó las tensiones contemporáneas, por ejemplo, cuando el Primer Ministro israelí y el Vicepresidente estadounidense mencionaron a Irán, mientras el presidente francés afirmó que “nadie tenía el derecho en convocar sus muertos para justificar cualquier división o cualquier odio contemporáneo que sea”. Agrego que “lo que cayeron nos obligan a la verdad, a la memoria, al diálogo, a la amistad”. Este debate recordó, unos instantes, la intensidad de la actualidad internacional: Estados Unidos e Israel llamaron en endurecer el tono frente a Irán, acusado de intentar promover un potencial nuclear militar, lo cual ha sido desmentido por Irán.
“Llamo todos los gobiernos a juntar sus esfuerzos vitales para dar cara a Irán”, declaró el Primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu en dicho evento, haciendo referencia a la exigencia para Israel “poder defenderse” y saludando “las sanciones estadounidense en contra de los tiranos de Teherán”.
Israel, que se opone al acuerdo nuclear iraní firmado en 2015, del cual de retiraron en 2018 los Estados Unidos, llama a los europeos a apoyar los Estados Unidos. Israel y los Estados Unidos quieren reforzar la doctrina de “una presión máxima” contra Irán.
Esta forma de inserción de la actualidad internacional en una conmemoración histórica hizo que el Presidente francés llamara a ser firmes frente al antisemitismo, defendiendo la idea que la “negación de la existencia de Israel como Estado” constituía “una forma contemporánea de antisemitismo”, pero llamando la atención de la comunidad internacional contra una instrumentalización.
La memoria del Holocausto es un deber histórico. Es un deber de conciencia humana para que siga la idea que cualquier ser humano es igual en derechos a cualquier otro. Mientras la ceremonia seguía, unos de los pocos sobrevivientes del campo de exterminación contaban su historia a los que querían saber. Para nunca olvidar. A pesar del tiempo que vuela.

Politólogo, especialista francés en relaciones internacionales, presidente de la Asociación Francia-América Latina (LATFRAN). www.latfran.fr