Antes de que terminara su periodo como alcalde del municipio de Cienaga, en Magdalena, Colombia, a Edgardo Peréz y a su concejo se les ocurrió la brillante idea de mandar a erigir en una plaza las esculturas del cantante colombiano Carlos Vives y del reconocido compositor Guillermo Buitrago.
La creación de ambas estatuas de bronce fue con la intención de rendirles homenaje a ambos artistas colombianos, sin embargo, tras ser develadas, la figura de Vives, específicamente, se convirtió en una “fuente” de críticas y de burlas que pronto se viralizó en redes sociales.

La escultura de Carlos, que está ubicada en la Plaza Centenario, uno de los sitios obligatorios para turistas locales y extranjeros; lejos de inspirar admiración ha despertado el rechazo de los lugareños y de quienes ya la vieron en fotografías.
Muchos usuarios de internet han expresado que la estatua del intérprete de “La bicicleta”, que pretende representar al cantante en su etapa juvenil, no se parece en lo absoluto al artista. Asimismo, aseguran que es demasiado femenina, ya que se le marcan mucho los pectorales.

Algunas personas también consideran que la escultura de Buitrago es un homenaje insignificante para un artista tan importante para la cultura cienaguera.
Ambas esculturas fueron elaboradas por Edward Barrera Díaz, artista plástico y experto en ambientaciones artificiales y esculturas, residente en Barranquilla y oriundo de San Pelayo, Córdoba.
Hasta el momento, Carlos Vives no se ha pronunciado sobre esta situación que ha causado tantas risas y enojos.

