La investigación que ha realizado la Fiscalía del Estado de Coahuila reveló que el estudiante de sexto grado de primaria, de 11 años, que protagonizó una masacre en el colegio Cervantes de Torrén, utilizó armas que eran propiedad de su abuelo.
El abuelo, identificado como José Ángel, fue detenido este martes. Las autoridades explicaron que el hombre no tenía permiso para portarlas y que indagarán cómo hizo para adquirirlas.
El ataque, que sucedió el pasado 10 de enero, dejó como resultado dos muertos y seis heridos.
Autoridades mexicanas dijeron que las armas estaban en la casa familiar del joven y que posiblemente fue allí donde el menor las pudo agarrar.
Según las investigaciones preliminares, el niño pidió permiso para ir al baño, después de 15 minutos, la maestra fue a buscarlo y este salió con dos armas disparando e hiriendo a maestros y a sus compañeros. Luego, tras hacer varios disparos, se detuvo y se pegó un tiro en la cabeza.

Los fallecidos son la maestra María Asad Medina, de 50 años, y el alumno de nombre José, mientras que los heridos son cinco alumnos y un maestro de educación física.
El menor vivía con su abuela, ya que su madre había fallecido. De acuerdo con los reportes de los maestros, nunca presentó alguna conducta que fuera motivo de alarma.
Cuatro de los heridos fueron llevados al Sanatorio Español de Torreón, donde su situación es estable, según informó Infobae.
A través de un tweet, la ONU, planteó su postura sobre los hechos ocurridos en el Colegio.
“El Sistema de Naciones Unidas en México lamenta profundamente los hechos ocurridos en el Colegio de Cervantes de Torreón, Coahuila
El Sistema de Naciones Unidas en México lamenta profundamente los hechos ocurridos en el Colegio de Cervantes de Torreón, Coahuila.
Es de vital importancia terminar con la cultura de violencia y regular el acceso a las armas para que hechos como éste nunca más se repitan. pic.twitter.com/yuSdFzGWWG
— ONU México (@ONUMX) January 10, 2020
