Catalina Acosta, la reina de belleza que representó a Colombia en Miss Universo 1999, dio a conocer a través de su cuenta de Instagram el calvario que vivió recientemente por culpa de los biopolímetros que le inyectaron durante el año que duró su reinado.
Y es que, antes de su viaje a Filipinas, sede del concurso de aquel año, Catalina se realizó un procedimiento estético en sus labios, pues no se sentía gusto con ellos. Además, había recibido comentarios en los que le decían que sus labios eran muy delgados, que si se los rellenaba tenía más oportunidades de destacarse en el certamen.
Catalina accedió, sin pensar que dicho procedimiento le pasaría factura 20 años después.

La beldad colombiana expresó que, en el momento en que se realizó dicho procedimiento en sus labios, todo estuvo normal, pero que dos décadas después el retoque estético comenzó hacer estragos.
La también abogada de 41 años, reveló que fue hasta este año, cuando se vio los labios excesivamente inflamados, que decidió hacerse exámenes para determinar cuál era la causa del problema. Los resultados eran inequívocos; descubrió que le habían inyectado biopolímeros en sus labios.
“Por favor mujeres, no nos hagamos bobadas. Aceptémonos como somos. Todas somos bellezas diferentes”, expresó Catalina.

Tras otro procedimiento, esta vez para retirarle la sustancia, la exreina mostró como le quedaron los labios.
Acosta hizo un comparativo entre cómo se veían sus labios en septiembre y como lucen ahora, después de su extracción.
“Hace 8 días fue mi cirugía de labios. Hoy me siento absolutamente feliz de poder sonreír”, expresó Catalina Acosta al dar a conocer el resultado.

“Sé que todavía falta para que se desinflamen, pero ya me siento yo otra vez”, añadió la modelo.
A pesar de que el rostro y los labios de la exreina se ven llenos de cicatrices, sus seguidores la alentaron para seguir con fe pues su “belleza es innata”.

Los biopolímeros son productos no compatibles con el organismo que se inyectan en alguna parte del cuerpo con el fin de aumentar su tamaño. Son promocionados en el mercado y son muy atractivos por su bajo costo.
