Bryan Arévalo fue condenado a pasar los próximos a 35 años en la cárcel por el feminicidio de su esposa, Katherine Cárcamo Chávez.
El cadáver de ella fue encontrado con signos de asfixia el 23 de abril de 2018 en su vivienda, en San Sebastián Salitrillo, Santa Ana.
El sentenciado se mantuvo varios días prófugo pero fue capturado en la frontera San Cristobal.
El juicio se desarrolló en el Juzgado Especializado de Sentencia para una Vida Libre y Discriminación para las Mujeres, de Santa Ana.
Bryan Arévalo Flores, acusado de asesinar a su esposa, Katherine Cárcamo, es llevado a Juzgado Especializado para una Vida Libre de Violencia contra las Mujeres de Santa Ana para escuchar si es declarado culpable o inocente de feminicidio. El crimen fue el 23/04/19. (M. Castro). pic.twitter.com/GCIm93e0Z4
— elsalvador.com (@elsalvadorcom) November 8, 2019
Katherine vivía junto Arévalo y su hija (menor de edad) en la residencial Sevilla II. Luego de asesinar a su esposa, el imputado habría llevado a la niña donde unos familiares, según las indagaciones de las autoridades.
La fiscal del caso declaró a periodistas, antes del inicio del juicio, que existían suficiente pruebas contra el imputado, por ejemplo, evidencia pericial: de medicina legal, estudios de bitácora y prueba tecnológica.

La Encuesta Nacional de Violencia contra las Mujeres 2017 dejó al descubierto que este flagelo se sufre con mayor agudeza en seis de los 14 departamentos de El Salvador: Morazán, Ahuachapán, Santa Ana, La Libertad, San Salvador y Cuscatlán.
En esos departamentos la mayoría de mujeres dijeron que alguna vez en sus vidas han sido víctimas de un hecho de violencia.
Aunque la encuesta midió el comportamiento de las distintas manifestaciones de violencia que se identifican en el país: física, psicológica, económica, patrimonial y feminicida, a nivel general estableció que el 70 por ciento de las mujeres ha sufrido algún tipo de violencia en sus vidas.
El hogar, el trabajo, el centro de estudios, las calles, centros de recreo y el transporte público han reflejado que no hay un solo sitio donde la mujer esté libre de violencia.
