FAS marcó, por primera vez en este torneo, tres goles en un mismo partido. Esto valieron para ganar su segundo partido de la competencia (3-0) sobre Sonsonate, con el que escalaron hasta la cuarta posición, con los mismos 9 puntos en los que se quedaron los cocoteros.
El atacante, al mismo tiempo, se estrenó como goleador de los tigrillos, con su primero vistiendo la camisa azul y rojo: “Uno como delantero siempre quiere convertir. En lo personal me he sentido bien en el terreno de juego, pero el gol no llegaba. Pero estaba tranquilo, porque mi experiencia me dice que siempre he anotado en un torneo y ahora se me dio el primer con FAS”.
Con un baile especial, Quiñones celebró el gol y explicó la razón: “Cada gol se lo dedico a mi hijo, Samuel Quiñones. Y es un bailecito, porque cuando jugaba en Bolivia, él miraba que hacía goles y no celebraba. En ese entonces estaba de moda una canción colombiana que se lama el serrucho, él tenía cinco años y le gustaba bailarla, por eso hago. Cuando anoto lo pongo en mi estado y mi hijo se emociona mucho”.
Jeison Quiñones, delantero de los santanecos, valoró mucho el ganar de una forma tan abultada: “Habíamos tenido varios juegos, en donde merecíamos un poco más. Este fue un juego complicado, porque si ellos hubieron anotado el penalti, nos empatan y otra hubiera sido la historia. Anímicamente estuvimos fuerte y pudimos convertir más goles”, mencionó el colombiano.
Volviendo al equipo, para Jeison Quiñones la celebración por esta victoria tiene que ser corta: “Contentos por el triunfo, pero esto sigue. hay que levantarse y pensar en el siguiente equipo. Con esa actitud de siempre seguir adelante. Estar arriba de la tabla es el objetivo de siempre y no hay que dormirnos”.
