El combate estelar del UFC 241 dejó una auténtica lucha de poder a poder entre Stipe Miocic y Daniel Cormier, que significaba la pelea por el título del peso pesado de la UFC, en la revancha del evento UFC 226 realizado en julio del año pasado.
En el Honda Center de Anaheim, California, los ánimos ya estaban a full luego que Nate Díaz volvía con victoria luego de tres años a UFC, luego de ganar en decisión unánime a Anthony Pettis, previo a la pelea de los pesados, con el cinturón en juego.
En el combate que duró prácticamente cuatro asaltos, Cormier llevaba el dominio de las acciones gracias a golpes más efectivos que los de su rival, pero ya en el cuarto round, Miocic tomó impulso y le colocó una serie de jabs consecutivos, que derribaron a DC como es conocido, para darle su segunda derrota como profesional.

Pero luego de esos golpes, el flamante campeón de los pesados se puso a bailar en el octágono, algo que no dejó contento a todos los miembros de la esquina perdedora.
El luchador estadounidense de ascendencia croata declaró después que “le quería arrancar la cabeza, sabía que tenía la mano más pesada”, con respecto a la potencia de los golpes que aplicó para dar el nocaut.
Miocic (37 años, 19-3 de por vida) recuperó el cinturón perdido el 7 de julio de 2018, precisamente ante Cormier (40 años, 22-2, 1 NC de por vida), tiempo en el cual estuvo sin combates oficiales, mientras Daniel derrotó con anterioridad a Derrick Lewis.
