En una pelea que de acuerdo a los especialistas, tenía todo para ser una de las mejores del año, no tuvo punto de decepción, aunque sí terminó de una manera sumamente anticipada, tan pronto como cinco segundos, cuando Jorge Masvidal le propinó un rodillazo a Ben Askren, que lo dejó sin reacción.
A la patada le siguieron un par de puñetazos, antes que el árbitro declarada terminado el combate, que lo dejó con el nocaut más rápido en la historia de UFC. Tras ello, se colocó a su lado y le hizo el conteo de derrota y luego se recostó sobre la lona y fingió estar también inconsciente, algo que provocó una reacción que muchos criticaron en las redes.
Askren, que tenía invicto de 19-0 hasta el sábado, dijo antes de la pelea que iba a ser sencilla. “Él es básico, ¿verdad? Tiene buenas manos pero su wrestling no es genial. Su jiu-jitsu no es genial. Su fuerza no es genial. Su cardio no es genial. Por lo que cuando lo desmenuzas de esa forma, se hace algo bastante sencillo”, dijo a MMA Fighting.

La pelea, que se convirtió en el triunfo 34, por 13 derrotas en la trayectoria de Masvidal cobró un toque especial, ya que le quitó el récord más rápido a Duane Ludwig, quien había tumbado en seis segundos a Jonathan Goulet en 2006 y el de siete segundos de Todd Duffee a Tim Hague en 2009.
Askren tardó unos minutos en recuperar la conciencia y tuvo que ser enviado a un hospital de la zona para recuperarse. Tras los exámenes, no hubo daños de gravedad para el también luchador estadounidense.
“Hay que demostrarles las consecuencias a alguien por tanto hablar, estoy feliz por esta pelea y quiero el título. Merezco la oportunidad. No soy el mejor hablando de otros, pero sí peleando en la jaula (…) ¿Cinco segundos? Ahora de vuelta a trabajar”, agregó Masvidal, en referencia a lo dicho por Askren.
Esta es la primera derrota en la carrera de profesional de Askren, quien debutó en la UFC sometiendo a Robbie Lawler en el UFC 235. Él ya había sido campeón de ONE Championship y de Bellator MMA.
