La situación financiera en el fútbol “profesional” de El Salvador es crítica cada torneo. Solo en el certamen de Clausura, jugado en los primeros cinco meses de este año, hasta ocho equipos presentaron problemas serios de deudas con sus planteles y cuerpos técnicos, que en algunos casos solo pocos días antes de la inscripción federativa -la cual se realizó el 1 y 2 de julio- pudieron solventar.
Sin embargo, equipos como Pasaquina no tuvieron la misma solvencia económica para hacerlo y quedaron descendidos. A la espera de una postura oficial de la Fesfut, la Primera División cuenta con solo 11 equipos para la campaña venidera. Audaz, que para el Apertura 2019 cambiaría de nombre a Independiente, tras la cesión de categoría por parte de Juan Pablo Herrera, tampoco pudo presentar completos los finiquitos el martes pasado y está en manos de la Federación para saber si podrá competir en la temporada 2019-2020 de Liga Mayor.

Casos similares han sucedido en el balompié nacional, que han llevado a la extinción de nombres de equipos históricos, como el de Vista Hermosa, que en poco tiempo de fundación pudo ser campeón, pero después desapareció del mapa. Por otro tipo de problemas también se dio la desaparición de equipos como Juventud Independiente y Nejapa, que fueron amenizadores en el circuito de privilegio, pero cuando perdieron el apoyo de las alcaldías de sus respectivos municipios tuvieron un declive. Atlético Balboa, CD Chalatenango, San Salvador y el mismo Firpo han sido presas de pésimos administradores deportivas, al no conseguir, entre otros problemas, lograr sostener el pago de planillas.
Este es un repaso de los equipos desafiliados y desaparecidos:
El caso de Firpo: En un mes perdió dos categorías
El 29 de abril pasado, a Firpo ya no le daban las cuentas para continuar en la Primera División. El descenso por la pésima campaña deportiva y la administración dirigencial mandó a los toros a Segunda División, liga de la que salieron en 2016, pero al comprar la categoría al Juventud Independiente, no por méritos deportivos. El miércoles 3 de julio, Modesto Torres, presidente de los taurinos, tampoco inscribió al equipo en la Liga de Plata, por lo que también fue descendido a Tercera, por no contar con los finiquitos de los jugadores. El otro castigo para los pamperos es que el nombre de Firpo no se verá en ninguna liga, ya que estarán habilitados hasta la temporada 2020-2021, si pagan.

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Pasaquina Insolventes y descendidos a Segunda
La agonía del Pasaquina se extendió unos meses, pero desde el inicio del torneo Clausura de este año ya estaba condenado. Cuando la directiva inscribió al plantel para ese torneo presentó todos sus finiquitos, pero porque los jugadores firmaron sin haber recibido salarios. Lo hicieron de buena voluntad al tener una promesa de pago. Esa deuda la arrastró varios meses, pero se acumuló una nueva, la cual es la que impidió a los burros inscribirse en el Apertura 2019. No hicieron el trámite el día que correspondía y sus jugadores no han recibido salarios. Hasta el próximo año podrían jugar en Liga de Plata.
Atlético Balboa: Descendido por no pagar la fianza
Los atuneros del Atlético Balboa vivieron un sube y baja entre Primera y Segunda División. Llegaron al circuito de privilegio en el 2000; pasaron cuatro años y lograron ser subcampeones. Después empezaron los problemas financieros y bajaron en 2006. De nueva cuenta, en 2008 consiguen otro ascenso, pero en la campaña 2011-2012 no cumplieron con el pago de la fianza que exige la Fesfut y no le programaron dos juegos y, por lo tanto, al no presentarse a dos juegos fueron descendidos. Ya desaparecidos, “revivieron” al equipo para jugar en Tercera, pero con el nombre de Ciclón del Golfo.

Sin ayuda
Nejapa y Juventud Independiente tuvieron finales similares, ya que en la estructura de sus directivas tenían a los alcaldes de sus respectivos municipios. En el caso de Nejapa, parte del declive se dio cuando René Canjura perdió su cargo de edil en Nejapa y Wanda Calderón, la nueva edil, no respaldo al equipo. Romeo Barillas, por su parte, también perdió los comicios de San Juan Opico y retiraron el respaldo. Los opicanos vendieron la categoría al Firpo y recién volvieron al fútbol, pero en Tercera. Nejapa volvió como San Jerónimo Nejapa, en Liga de Bronce, pero recién descendió a liga aficionada.

Vista Hermosa: Un proyecto que murió pronto
El caso del Vista Hermosa fue extraño, ya que tras su fundación en 1999 solo esperó seis años para jugar en Liga Mayor, al comprar categoría en Segunda y llegar a Primera deportivamente. Un torneo le bastó en la Mayor para ser campeón, al derrotar a Metapán. Sin embargo, en la temporada 2011-2012 descendió, trago amargo que coincidió con el arresto de Cristóbal Benítez, quien fue directivo del equipo. A pesar de tener deudas, logró inscribirse con el nombre de Vista Hermosa Guadalupano, pero el equipo migueleño, posteriormente, compró la categoría y los Correcaminos desaparecieron.
El recordado San Salvador
En el año 2002 se fundo el San Salvador FC al comprar la categoría del ADET. En el primer certamen jugado llegó a la final con una plantilla de jugadores con mucho rodaje en esa liga, pero perdió ante el FAS (3-1). Eran protagonistas y en el tercer torneo jugado (Clausura 2003) volvió a otra disputa de corona, esta vez contra el Firpo y consiguió su único título en su corto historial. Entre el Apertura 2007 y 2008 tuvo un bajón de resultados y le tocó disputar repechaje (ida y vuelta) contra Juventud Independiente, el cual perdió con global de 4-2. No se inscribió en Segunda y se esfumó.

Foto ARTURO SILVA