Lustrabotas asesinado en el centro de Cojutepeque

El homicidio ocurrió a eso de las 11:30 de la mañana de este jueves, se presume que fue cometido por supuestos pandilleros.

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Foto EDH/ Mauricio Cáceres

Por David Carpio

2019-06-06 3:40:50

Sentado en la silla donde atendía a sus clientes se encontraba Cristian Castillo, de 39 años, un lustrabotas, quien perdió la vida luego que dos sujetos se bajarán de un vehículo solo para dispararle.

El homicidio ocurrió a las 11:30 de la mañana de este jueves, entre la 4a. Avenida Norte y 3a. Calle Oriente a un costado del Parque Francisco Menéndez, conocido como parque Viejo, en el centro de Cojutepeque.

Según la Policía, Castillo se encontraba esperando que algún cliente llegará para que le lustra sus zapatos, cuando un carro particular se estacionó frente a los lustrabotas, de este bajaron dos hombres que sin mediar palabras atacaron a la víctima hasta acabar con su vida.

“Le dispararon al menos en cinco ocasiones en diferentes partes del cuerpo, tras cometer el crimen subieron al vehículo y se dieron a la fuga”, indicó un agente de la Policía.

Foto EDH/ Mauricio Cáceres

Agregó que el hecho pudo haber sido cometido por pandilleros que operan en el sector, compañeros y familiares detallaron que Castillo nunca dijo nada acerca de recibir amenazas o de ser extorsionado.

Las autoridades presumen que el homicidio pudo ser por la rivalidad entre las pandillas. Castillo tenía tatuajes, algunos conocidos confirmaron que era un pandillero retirado.

Media vida en su oficio

Cristian Castillo tenía entre 15 a 20 años de dedicarse a lustrar zapatos, siempre en una de las esquinas del parque Viejo.

Con lo que ganaba en su oficio mantenía a sus hijas, dos adolescentes de 13 y 15 años. Castillo siempre había residido en Cojutepeque.

“Nunca nos había pasado algo así, ahora todo el grupo a quedado intranquilo, no sabemos si vamos a cerrar”, señaló otro lustrabotas.

Los compañeros de la víctima piden más seguridad en la zona, dicen que nunca han visto presencia policial a pesar que a media cuadra del lugar del homicidio se encuentra el centro escolar Anita Alvarado.

Foto EDH/ Mauricio Cáceres