“Giri Krs”, la sombra fugitiva

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El salvadoreño José Santiago Rovira Ponce murió ahogado en el río Bravo en México. Fotos: Cortesía

Por Carlos Balaguer

2019-05-28 9:47:16

Kanta el emperador no volvió de cazar a la quimera y los rhunos le creyeron muerto. Al fin, todos habían perecido en los intentos de cazar esfinges. Ante la ausencia del arquero eligieron un nuevo emperador. Para asegurar el trono, éste dio órdenes a su ejército de asesinar al cazador si regresaba al reino. Los monjes, entre tanto, guardaron los mapas de Rhuna en su santuario. De esa manera los nativos de la montaña sagrada –que olvidaban el ayer— olvidaron al hombre que les había devuelto su feudo perdido, volviéndose a hundir en el olvido. Nadie volvió a saber del arquero errante que partió a buscar a la fiera fabulosa.

El mismo que devolvió al destino los mapas sagrados de sí mismo, del reino que nadie conoció: Rhuna, la montaña que soñó ser hombre y el hombre que soñó ser montaña. Kanta se fue a vivir como viven las esfinges, huyendo de la ilusión y crueldad humana. Nadie volvió a saber de él sino el dios del monte. En las resplandecientes cimas el cazador de esfinges encontró su reino interior en el fondo de sí mismo. Allá donde vuelven las lluvias y los hombres sin tiempo. Se cree que -después de acabar con la perversa cantora de enigmas- el hombre del silencio se convirtió en otra esfinge. Porque ambos habían nacido en los mismos páramos profundos de la ilusión: Giri Krs, la sombra de la montaña.

(”La Felicidad es Cuento”-Carlos Balaguer- Amazon
“La Esfinge Desnuda” Carlos Balaguer-Amazon)