El 1987 que vio la última final entre Alianza y Águila fue un año especialmente convulso en El Salvador. Hay que recordar que el conflicto armado, si bien es cierto ya le quedaba poco tiempo, se dieron hechos que valdría la pena recordar.
El campeonato 1986-87 se dio en medio de un cruento conflicto que desangraba a un país que, por increíble que parezca, estaba gobernado por el Partido Demócrata Cristiano (PDC) con el ingeniero José Napoleón Duarte como presidente constitucional de El Salvador.

Ese año, El Salvador El Salvador se convertiría en el país latinoamericano que más ayuda económica y militar recibiría en Latinoamérica por parte de Estados Unidos, de acuerdo con el Secretario de Estado, George Shultz. Nada menos que 319 y 121 millones de dólares respectivamente.
Antes de que Alianza derrotara a Águila en penaltis, después de quedar 0-0 en tiempo reglamentario. El país había pasado por una huelga general convocada por la Iniciativa Privada Salvadoreña que, según ellos, tuvo un 97 por ciento de apoyo, en protesta por la medidas económicas impulsadas por el gobierno demócratacristiano.
También ese año regresaron los salvadoreños refugiados en la hondureña Mesa Grande, que habían emigrado hasta allá debido al conflicto bélico. Además, se dieron los primeros intentos de diálogo entre la guerrilla del FMLN y el gobierno, mismos que se rompieron después del asesinato de Herbert Anaya Sanabria, presidente de la Comisión de Derechos Humanos no Gubernamental, pero que se reanudaron meses después, cuando los comandantes insurgentes llegaron hasta la Nunciatura Apostólica, en la colonia Escalón, para sostener los primeras pláticas con representantes estatales, el 4 de octubre, bajo la mediación de Arturo Rivera y Damas, entonces Arzobispo de San Salvador.

Quizás uno de los hechos más polémicos del año lo protagonizó el mismo presidente Duarte, cuando, el 14 de octubre, en la Casa Blanca besó la bandera de los Estados Unidos, por lo que recibió múltiples y encarnizadas críticas.
Y así, entre el retorno del político Rubén Zamora, los boicots al transporte público, entre otros hechos significativos, Alianza celebraba su tercera corona, un 22 de febrero de 1987.
