En la actualidad, la casa de la familia Guirola está deshabitada y en venta. El inmueble está aislado de las demás casas de la zona y en medio de mucha vegetación. La propiedad tiene siete manzanas de terrenos y solo están construidos 450 metros cuadrados, según el anuncio de venta publicado en la plataforma de OLX.
A diferencia de las otras dos casas de la familia, una situada en la zona de El Paraíso y la otra en el centro histórico de Santa Tecla, conocida como “La casa de las águilas”, que sí tiene declaratoria de bien cultural y medidas de protección, la “casona Guirola” de Las Colinas no ha sido considerada como inmueble patrimonial. Esto a pesar de cumplir con los requisitos que se exponen en el Instructivo para el establecimiento de Valores Culturales y Medidas de Protección a Bienes Culturales Inmueble que usa el Ministerio de Cultura.
“En la casa de Las Colinas no se ha hecho ningún estudio, no tiene resolución como medidas de protección previa. Para esta casa todavía no hay ninguna iniciativa y hay que apostarle a declararla porque la están vendiendo, pero hasta el momento no hay solicitud de valoración cultural”, declaró Irma Flores, directora general de patrimonio cultural y natural del Ministerio de Cultura.

Según el Instructivo son 12 los aspectos que se enlistan para determinar el valor cultural de un bien cultural, pero no siempre se cumplen todos. Sin embargo, esto no impide que se puedan declarar. En el caso de las propiedades de la familia Guirola, se tiene bastante en cuenta la importancia económica, social y política que tuvieron, además de la presencia que aún existe en el imaginario colectivo.
Sin declaratoria de bien cultural
Requisitos:
Valor de Antigüedad: este se refiere a los años de construcción que tiene el inmueble, ya que puede llegar a ser más valioso por su prolongada existencia y la trascendencia en el tiempo.
Un inmueble debe de tener al menos 30 años de haber sido construido para que tenga valor de antigüedad. La “mansión Guirola” cumple con este requisito, pues su construcción inició en 1952, hasta la fecha ya suma 62 años de existencia.
Nos obstante, Flores explicó que no basta con que un inmueble sea antiguo, sino que también debe de simbolizar desde su construcción arquitectónica una etapa significativa de la historia o la sociedad salvadoreña.
Aspecto que también se ve reflejado en la estructura de la casa, puesto que es una representación social y económica de la familia. Es necesario recordar que los Guirola formaron parte de ese grupo económico y social que fue conocido como “Las 14 familias”. Además, dado la importancia que tuvo durante la época cafetalera y las donaciones de tierras que hicieron cuando se construyó Nueva San Salvador se puede decir que marcaron historia en el país.

Valor de autenticidad: este valor se aplica a “los bienes culturales inmuebles que se conservan sin modificaciones o alteraciones significativas y que en consecuencia mantienen su originalidad”, describe el Instructivo.
Valor de autoría: este se refiere a la información que exista respecto a quienes hayan construido el inmueble y que dicha obra refleje información de la arquitectura e ingeniería de la época asociada a una época, estilo o tendencia estilística.
En este caso se sabe que el diseño original de la estructura estuvo a cargo del ingeniero norteamericano Frank E. Wehrtle y el rediseño para la tropicalización salvadoreña fue hecha por la firma Noltenius Choussy G. Además, se conoce que pertenece a la corriente arquitectónica Neoclásica – sureña.

Otro aspecto a tomar en cuenta es el valor científico y este se refiere al aporte que puede dar a través del análisis de la estructura, así como la información que se puede obtener de los sistemas o materiales de construcción.
“Los criterios usados son aportes científicos porque eso nos permite decir las causa de por qué los sistemas de construcción se ocuparon en esa época. Un claro ejemplo es cuando encontramos sistemas estructurales de lámina troquelada y madera, esto nos dice que en esa época se buscaban materiales antisísmicos, se dejó de usar el ladrillo de tierra porque se caía con facilidad y se optó por estos materiales”, dijo.
Datos del diseño
El diseño original de la estructura estuvo a cargo del ingeniero norteamericano Frank E. Wehrtle y el rediseño para la tropicalización salvadoreña fue hecha por la firma Noltenius Choussy G.
Valor histórico, relacionado personajes importantes, etapas o actividades relevantes para la sociedad.
“Algunos eventos, personajes y hechos son tan importantes que el lugar puede mantener el valor a pesar de todos los cambios transcurridos. Juegan un papel importante la memoria e imaginación colectivo de las comunidades. El valor histórico no se refiere únicamente a la memoria institucional y oficial sino a que deberá tomar en cuenta las memorias e historias locales”, se lee en el reglamento.

Hasta la fecha, la familia Guirola y sus propiedades causan sensación en la población salvadoreña y su posicionamiento en el imaginario colectivo sigue tan vigente como hace 50 años, así lo consideró Flores.
“Los Guirola son de las familias prominentes del país, ellos marcaron historia, son personajes históricos e importantes”, dijo Flores.
¿Una propiedad privada puede ser declarada patrimonio cultural?
La casa de la familia Guirola es propiedad privada, dejó de ser de la familia en 2001 y sus propietarios actuales no viven en el país, según lo confirmó Jaime Salinas, abogado de la familia y quien está coordinando la venta junto con la inmobiliaria Negocios La Roca.
Según los artículos 9 y 10 de la Ley Especial de Protección al Patrimonio Cultural de El Salvador los bienes culturales pueden ser privados (en propiedad de personas naturales o jurídicas) y públicos (estar en posesión del Estado).
“Se reconoce el derecho a la propiedad y posesión de bienes culturales, con el objeto de protegerlos y conservarlos. El Ministerio reconocerá este derecho, siempre y cuando se cumpla con los requisitos de reconocimiento, identificación, registro y acreditación de los mismos, conforme a esta ley, a petición de parte o de oficio”, se lee en el artículo 10 de la Ley.

Flores aseguró que es importante aclarar que cuando un inmueble privado se declara patrimonio cultural el propietario tiene el derecho de venderlo, ya que la Ley reconoce el derecho de propiedad y posesión.
“La gente cree que al declararse no se puede vender y esta es la parte que hay que desmitificar porque cuando un edificio es declarado se lleva un control en el registro interno de la Secretaría de Cultura y se margina en la propiedad e hipoteca del registro del Centro Nacional de Registro (CNR). Entonces queda grabada en la escritura como un bien patrimonial, pero eso no quiere decir que no se pueda vender”, explicó Flores.
Derecho de propiedad
“Se reconoce el derecho a la propiedad y posesión de bienes culturales, con el objeto de protegerlos y conservarlos"
Artículo 10 de la Ley Especial de Protección al Patrimonio Cultural de El Salvador.
Aseguró que lo prohibido es comprar edificios históricos patrimoniales para demolerlos, pues esto rompe con el principio de conservación. “La gente rara vez compra para mantener la estructura”, lamentó.
¿Se puede modificar un bien cultural?
“Cuando un bien cultural esté en peligro inminente de sufrir un daño o de ser destruido, el Ministerio adoptará las medidas de protección que estime necesarias”, reza el artículo 30 de la Ley.
Las declaratorias de patrimonio cultural llevan consigo medidas de protección, estas impiden que se destruyan o hagan modificaciones que cambien la identidad del inmueble. Sin embargo, no impiden que se pueda dar mantenimiento o restaurar los edificios.
“No prohibimos intervenir o hacer algo con un edificio patrimonial, ese es el temor de la gente porque piensan que no lo van a poder tocar, pero esa presunción no es cierta. Se puede tocar todo lo que quiera de manera regulada y analizada por los especialistas en el tema. Claro que se puede trabajar en los bienes culturales, sino los estaríamos condenando a la ruina. Un edificio patrimonial debe estar en constante sometimiento a obras de mantenimiento”, puntualizó.

Los propietarios de bienes culturales deben de tener en cuenta que toda modificación que se la haga al inmueble debe de estar asesorada y autorizada por especialistas del Ministerio de Cultura.
Hasta el momento, la casa de la familia Guirola, situada en la colonia de Las Colinas de Santa Tecla, no ha sido declarada patrimonio municipal o nacional. Tampoco tiene ningún proceso de declaratoria.
“En la casa de Las Colinas no se ha hecho ningún estudio, no tiene resolución ni medidas de protección previa. No hay ninguna iniciativa, esta puede ser de oficio (desde el ministerio), a solicitud de la alcaldía, propietario o de cualquier otro ciudadano”, concluyó Flores.
Modificaciones en Bienes Culturales
Sin embargo, aseguró que es un proceso que lleva tiempo porque primero se debe de procesar la solicitud, coordinar con el propietario del inmueble y la municipalidad. Luego se deben hacer estudios topográficos y el análisis de los criterios con los que cumple la casa para poder ser declarada patrimonio cultural.
Además, es un trabajo que debe de hacerse en coordinación con la municipalidad porque se debe de trabajar para que haya una aceptación de la población y reconocimiento como un bien cultural.
El Ministerio de Cultura espera recibir alguna petición de declaratoria para la casa, sino será un proceso que se inicie desde la institución y esperan hacerlo a mediano plazo. Flores dice estar consciente de la importancia histórica y social que tiene el inmueble.

