El Barcelona se quedó sin la final de la UEFA Champions League, luego de haber perdido de manera contundente con marcador de 4-0 en el partido de vuelta de las semifinales, en el mítico estadio de Anfield, casa del cuadro rojo, que con dobletes de Wijnaldum y Origi hicieron la remontada posible.
Los hombres de Jürgen Klopp superaron con claridad al conjunto azulgrana, que, superados durante los 90 minutos, perdieron la opción de ganar su sexto título el próximo 1 de junio en el estadio Wanda Metropolitano del Atlético de Madrid.




Sergio Busquets, centrocampista del Barcelona, pidió disculpas a los aficionados de su equipo después de perder 4-0 ante el Liverpool y quedar fuera de la Liga de Campeones, y lamentó la falta de acierto en alguna ocasión que habría permitido al conjunto español llegar a la final.
Nunca se atrevan a descartar al Liverpol. Nunca. Sin importar lo que pase en esta eliminatoria y en lo que resta de temporada, han vuelto a demostrar que son un club especial. GRANDEZA. pic.twitter.com/E3Z06WbotV
— Invictos (@InvictosSomos) 7 de mayo de 2019
“Han sido mejores que nosotros. Han dominado el partido desde el principio. Cuando te hacen un gol, te aprietan arriba y te roban, es muy difícil. Hemos tenido ocasiones para marcar el gol que necesitábamos y no ha podido ser. No puedo decir nada más. Pedir disculpas. Después de Roma, que vuelva a pasar esto… poco más que decir“, afirmó en declaraciones a Movistar Plus.


La historia, cíclica como ella sola, devolvió a un histórico Liverpool a su milagro de Estambul y rememoró las pesadillas de un Barcelona que volvió a visitar Roma un año después y que quedó eliminado de la Liga de Campeones en un naufragio para la posteridad.
Una ola en forma de ‘You’ll Never Walk Alone’ recibió al Barcelona en Anfield. Esa fue la parte amable. La realidad a la que venían fueron los pitidos ensordecedores que les despertaron al sacar de centro. Una tormenta que avisó al Barcelona y que les comprimió los músculos y les metió el miedo de 54.000 gargantas en el cuerpo. Cuando Jordi Alba perdió el balón que desembocó en el gol de Origi, no se sintió como algo extraño.


