Tras cinco meses y medio de competencia, este martes en la noche, a las 7:30 p.m. en el estadio Nacional Jorge “Mágico” González se jugará la final de la Copa El Salvador. Santa Tecla busca el bicampeonato y se mide a un Audaz que se convirtió en un inesperado finalista, pero que también quiere hacer historia antes de desaparecer del mapa, ya que en la temporada 2019-2020 cambiará de nombre a Independiente FC.
El camino para llegar a la disputa del título fue complicado para los vicentinos, ya que la ronda de dieciseisavos de final y los octavos tuvieron que definirla por la vía de los penaltis, primero contra Platense y después contra el Vendaval de Apopa, ambos de la Segunda División.
En cuartos de final el panorama cambió para los coyotes, a pesar de que el rival fue Firpo. El primer duelo se jugó en el Sergio Torres Rivera y lograron sacar una buena ventaja de 3-0. En el duelo de vuelta, jugado en el estadio Jiboa, los taurinos se impusieron 1-2, pero no les alcanzó para llevarse la serie.
En semifinales el Audaz también se encontró con otro equipo de Liga Mayor, ya que el Jocoro había sorprendido y eliminó al Águila en cuartos, en tanda de penaltis. Aquí no dejaron dudas, puesto que ganaron en la ida 1-2 y definieron en su campo con cartones de 1-0.
Audaz logró el boleto para disputar la final, pero no dejó de sorprender porque en la liga el equipo vicentino no tenía su mejor rendimiento.
Santa Tecla, por su parte, en su calidad de vigente campeón, en la primera fase se midió al Juventud Independiente. El primer partido se disputó en el Complejo de San Juan Opico y, a pesar de que los pericos lograron ganar, el cuadro local dejó una buena impresión.
En el compromiso de vuelta no dejaron dudas los tecleños, ya que ganaron 3-1 y clasificaron con un global de 5-2.
Otro que metió en apuros al Tecla fue el Turín FC, ya que en fase de octavos sólo permitió un gol y fue en Las Delicias. Esos partidos se jugaron en febrero, cuando el monarca de la Copa y la liga seguía en su etapa de reacomodo por las bajas que tuvo y el acoplamiento de los refuerzos.
Pasados esos dos obstáculos que eran de la Liga de Bronce, en cuartos de final el rival fue FAS, al que los pericos le sacaron ventaja de 1-0 en Ahuachapán y cerraron con un empate en casa con marcador 1-1, que les permitió avanzar.
En semifinales sí les tocó sudar helado a los colineros, puesto que firmaron dos partidos con 0-0 ante Alianza, pasando varios sustos en el desarrollo. Sin embargo, al definirlo en los penaltis, los verdolagas demostraron su mejor puntería y clasificaron a la final con un 3-1.
Por el bicampeonato
Fue hasta el lunes pasado que se definió la sede para jugar esta final. El descontento de la Primera División con los administradores del estadio Cuscatlán le llevó a buscar una nueva alternativa de estadio.
Después de ver las posibilidades con las que contaban, que no eran muchas, el elegido fue el “Mágico” González, estadio donde el césped de la cancha no está en las mejores condiciones.
Sobre eso, Sebastián Abreu, nuevo entrenador del Santa Tecla, comentó: “Me hubiera gustado el Cuscatlán por que el espectáculo futbolístico, por su césped, iba a estar acorde a lo que los jugadores necesitan. Es la realidad que vamos a tener, adaptarnos al Mágico y a sus características”.
El uruguayo tendrá la posibilidad de levantar su primera corona como técnico, en su primera experiencia en esta faceta. René Guevara, directivo de los tecleños, dijo que esperaban que este lunes se solventara todo el trámite para que este martes pueda estar en la noche dirigiendo desde el banquillo, junto a su auxiliar Rodolfo Góchez.
“Me tocó ganarla como jugador, ahora tengo la posibilidad de ganar una final como entrenador”, agregó Abreu, quien ya no estaba en las filas de Santa Tecla cuando levantaron la Copa de la edición pasada, pero sí en la nómina de inscritos.
El vigente monarca también podría hacer historia en el fútbol salvadoreño en este torneo alterno, ya que de ganar martes en la noche, sería el primer bicampeón y el único en ganarlo dos veces.
Así mismo, la cuenta que tienen pendiente es con José Vidal Hernández, expresidente del club, quien falleció pocos días después de iniciado el torneo, pero por su aporte al balompié nacional, la Copa El Salvador lleva su nombre.
Equipos cansados
Este semestre ha sido atípico para todos los equipos de la Primera División, puesto que entre la Copa El Salvador y el Clausura 2019, la mayoría de equipos han jugado muchos partidos en poco tiempo.
De hecho, la ronda de cuartos de final y semifinales se jugó en tiempo récord de nueve días, cuatro partidos para Tecla y Audaz en ese lapso. Tema que se complicó más porque en este mes que finaliza martes, la Liga Mayor también programó ocho juegos en un mes para todos y así salir a tiempo para disputar la final el 26 de mayo.
Entre todo ese trajín de partidos, los finalistas se han visto en la obligación de hacer muchas rotaciones. El punto que viene a beneficiar es que jugadores reservistas han tenido oportunidad de estar con el equipo mayor, y en el torneo de Copa tienen como obligación alinear a tres de estos futbolistas desde el inicio del juego y finalizarlo.
Santa Tecla es, quizás, el que más ventaja lleva con esto y en defensa puede contar martes desde el inicio con Giovanny Ávila, zaguero central que se ha ganado un puesto. Podría hacer pareja con el uruguayo Matías Soto.
En el medio campo también tienen a un Fernando Quintanilla bien rodado en Primera División. Además, está Ángel Callejas que disputó el pasado Premundial Sub 20 y en la actualidad entra en los planes de este cuerpo técnico.
En el caso de Audaz, los reservistas que podría utilizar Pablo Quiñones son Ever Flores, Mario Palacios y Santos López. En la zona defensiva podría tener a la base que ha venido jugando, que encabeza Tardelis Peña y Carlos Carrillo en el centro. Por los laterales Aramis Acevedo y Carlos Monteagudo.
La marca en la media se le encomendaría a Edwin “Rata” Benítez, quien tiene mayor rodaje y le tocará incomodar a un Gerson Mayén y Gilberto Baires que son especialistas con el balón en los pies y tendrán que hacer jugar a Gastón Colman, quien en la recta final del torneo empezó a hacer goles.
