AHUACHAPÁN. El intenso sol de ayer por la mañana no fue impedimento para que cientos de feligreses acompañaran la procesión de La Reseña, en Ahuachapán, mostrando solemnidad en las más de tres horas que duró el recorrido desde que salió de la parroquia Nuestra Señora de la Asunción hasta regresar al mismo lugar.
La procesión es un Vía Crucis anticipado al del Viernes Santo. En el país es el único municipio que lo realiza desde hace varias décadas. En algún tiempo se le conoció como la procesión de los ricos porque los asistentes iban de traje formal.
Sin embargo, don Horacio Magaña, de 86 años, relató que ir vestido de esa manera era por la solemnidad que representa la devoción al Dulce Nombre de Jesús, quien es un Jesús Nazareno con la cruz a cuesta.
El Dulce Nombre de Jesús fue instituido como patrono de la ciudad en 1855 por el entonces párroco, el presbítero y doctor Isidro Menéndez. Aparentemente desde esa fecha se realiza dicha procesión.
Magaña recordó, además, que por 1940 en adelante, los ahuachapanecos que residían fuera de la ciudad llegaban devotamente para cargar en la procesión de La Reseña.
“Venían con devoción a cargar al Dulce Nombre, elegantemente vestidos, y entonces, más de algún comentarista dijo ‘era la procesión de los ricos’; pero la verdad del caso es que era devoción y respeto al Dulce Nombre. Yo tengo 70 años de asistir a la procesión siempre con traje”, explicó.
El ahuachapaneco comenzó a cargar a los 13 años y la última ocasión que lo hizo fue en el 2005; sin embargo, cada Martes Santo acompaña a Jesús Nazareno, que sale de la parroquia a las 10:00 de la mañana.
Magaña dijo que el nombre de dicha procesión es porque “reseña es recordar” la vida de Jesús.
El párroco de la iglesia Nuestra Señora de la Asunción, padre Oseas Borja, manifestó que, incluso, en antaño a la procesión llegaban aquellas personas que se habían ido a vivir a otro país; pero que volvían para el Martes Santo.
“Prácticamente es una procesión con Jesús Nazareno donde se van haciendo las estaciones y meditando el camino de Jesús al calvario; es un Vía Crucis en día martes. El recorrido es al contrario al que se hace el Viernes, se hace de esa manera para no llevar el mismo sentido, porque es día martes, y el Viernes Santo tiene que ser algo único”, explicó el religioso.
Durante el trayecto, muchas personas realizaron alfombras principalmente naturales, es decir con hojas, flores y frutas, que también es una de las característica que posee dicha tradición.
Las diferentes asociaciones y hermandades son las encargadas de cargar el anda que lleva a Jesús Nazareno, quien es acompañado durante el recorrido en las más de 12 cuadras, por María Dolorosa (madre de Jesús), María Magdalena y la de Juan, el discípulo amado.
Un feligrés, Carlos Atilio Henríquez, expresó que la tradición se popularizó y las personas que cargaban vestidos con trajes formales, fueron falleciendo.
“Ellos iban bien elegantes; fueron los que promovieron esta procesión”, dijo el ahuachapaneco.
