Desde el pasado lunes, la alcaldía de Apopa no presta servicio de recolección de basura, no recolecta impuestos en el mercado municipal y mantiene cerrado el rastro y dos de los tres cementerios que hay en el municipio debido a amenazas que han recibido de grupos delincuenciales, según confirmó ayer el alcalde Santiago Zelaya.
Aunque Zelaya evita decir que son pandilleros los que han amenazado a los colectores de impuestos, a los trabajadores de recolección de basura y de los cementerios, lo cierto es que empleados municipales consultados aseguran que es la pandilla 18 Revolucionaria la que ha generado la crisis de seguridad y salubridad.
Las amenazas han derivado en que la alcaldía haya dejado de percibir entre 1,500 y 1,800 dólares como impuestos a comerciantes del mercado y que se incrementen los casos de fiebre tifoidea en el municipio, que ya de por sí, están elevados, según comentó una empleada.

Pero eso no es todo. La misma empleada y el alcalde afirmaron que hasta ayer en la tarde, los familiares de tres fallecidos estaban haciendo gestiones en cementerios de otros municipios para enterrarlos, pues no podrían en Apopa, porque los cementerios estaban cerrados.
La crisis comenzó el lunes
Hasta ayer al mediodía, según el alcalde, algunos empleados voluntarios, él incluido, salieron a verificar la situación de la acumulación de basura y, de paso, la recogieron en algunas colonias. Eso dijo el edil.
La crisis de seguridad y salubridad comenzó el pasado lunes a las 10:30 a.m. cuando dos hombres amenazaron a los recolectores de impuestos del mercado municipal, distante unos 150 metros de la alcaldía, y les dijeron que ya no podían seguir cobrando impuestos. Además, los hombres les dijeron a varios vendedores que ya no debían cancelar impuestos a la alcaldía.
El martes, otros dos hombres llegaron al rastro municipal y los amenazaron si no cerraban y abandonaban el lugar. El miércoles, varios hombres llegaron al plantel donde permanecen los camiones y empleados de recolección de basura y los amenazaron con que dejaran de trabajar. Desde ese día ya no hubo recolección de desechos sólidos.
Ese mismo día los empleados de los dos cementerios municipales también fueron amenazados.

Pero la cadena de amenazas continuó el viernes cuando delincuentes llegaron a las oficinas del Centro de Prevención de Violencia y de Protección Civil. Los empleados abandonaron las instalaciones y se retiraron al edificio que ocupa la alcaldía, indicó Zelaya.
Llamado de auxilio
A pesar de que las amenazas comenzaron hace casi una semana, el alcalde Zelaya asegura que no ha tenido el apoyo que exige el problema, a pesar de que él mismo se comunicó con el subdirector de la Policía Nacional Civil (PNC) para informarle de la gravedad.
El alcalde se quejó de que hasta el viernes anterior, la policía envió tres patrullas para reforzar la seguridad, lo cual es insuficiente, afirmó.
Se intentó obtener la versión de las autoridades de la PNC; para ello intentó contactar al jefe de comunicaciones, Carlos Ramírez a quien se le llamó en varias ocasiones pero no respondió. Luego se le envió un mensaje, pero tampoco respondió aunque dejo en “visto” el mensaje.
Zelaya considera que el problema de seguridad ya sobrepasó los límites que se pueden manejar a nivel municipal. Hasta ayer, la crisis llevaba seis días.
Temen alza de casos de fiebre tifoidea
Zenaida Alas, Jefa de Gestión de Riesgos y coordinadora de Protección Civil del municipio, teme que se incremente, aun más, los casos de fiebre tifoidea, que en las últimas semanas ha tenido una alza de casos en comparación con el mismo período del año anterior.De acuerdo con estadísticas médicas municipales, en las últimas dos semanas de marzo y la primera de abril se registraron 24 casos de fiebre tifoidea.Según Alas, es urgente que se solucione el problema de acumulación de basura pues eso genera más vectores de riesgo que podrían incrementar los casos de fiebre tifoidea.Como medida paliativa, la empleada municipal sugirió que se acerquen a las unidades de salud a solicitar Puriagua, de forma gratuita, para rociar en la basura, mientras se hace la recolección general. También sugiere echar cal a los promontorios de basura.
El funcionario municipal también consideró que si el problema de recolección de basura persiste, podría derivar en una epidemia, por lo que solicitó al gobierno que le provea ayuda con privados de libertad en fase de confianza para poder limpiar el municipio.
Desde luego, que la recolección de basura en colonias con alta presencia de pandillas tendría que ser acompañada de policías, explicó.
La alcaldía de Apopa cuenta con un cuerpo de agentes municipales cuyo cantidad es de 90, según el alcalde, sin embargo, cuando se le preguntó por qué no hacía uso de ellos para custodiar a empleados y camiones recolectores de basura, el mismo edil dijo que éstos le habían manifestado que tenían temor.
“Quieren volver al pasado”
A finales de junio de 2016, pandilleros generaron una situación similar a la de esta semana. El alcalde Zelaya recordó que en esa ocasión fue asesinado un concejal de esa comuna. “Queremos evitar muertes de empleados”, afirmó Zelaya quien para entonces era alcalde interino, pues el alcalde propietario, José Elías Hernández, había sido capturado por estar vinculado a la pandilla 18 Revolucionaria, por lo cual fue condenado a 12 años de prisión.

En esa ocasión, Zelaya denunció ante la Fiscalía que la comuna estaba siendo presionada por pandilleros para que les entregaran cinco mil dólares a cambio de no asesinar empleados municipales.
“Imagino que quieren volver al pasado”, responde Zelaya cuando se le pregunta si las amenazas podrían ser una especie de presión por parte de la alcaldía para obtener algunos beneficios como los que les daba el alcalde Elías Hernández.
En Apopa es la pandilla 18 la que tiene mayor presencia. De acuerdo con estimaciones del alcalde, hay aproximadamente 279 mil habitantes. Aunque no hay estimaciones de cuántos jóvenes residen en el municipio, de acuerdo con el edil, entre cinco y siete de cada 100 jóvenes están involucrados con pandillas.
