Ronald Cruz es un salvadoreño amante del Judo quien desde los nueve años que empezó a entrenar en el Instituto Nacional de los Deportes (Indes) descubrió su pasión por esta disciplina que con el paso de los años ha adoptado como un estilo de vida.
En 1992, cuando tenía 13 años, empezó como atleta juvenil y a los 18 fue aceptado para la selección de mayores en la Federación Salvadoreña de Judo (FEDEJUDO).

Por casi una década representó a El Salvador en competencias y torneos mundiales y logró importantes reconocimientos para el país, en 1992, cuando El Salvador se convirtió en campeón centroamericano por noveno año consecutivo, Cruz obtuvo una de las tres medallas de oro que dieron el título a los cuscatlecos.
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Entre la década de los noventa e inicios de los 2000, el judo lo llevó a pisar importantes escenarios en Latinoamérica, Europa y Asia, donde enfrentó a fuertes rivales de todo el mundo como el mongol-estadounidense “Sugi” Damdin.
Junto a su entrenador, el cubano Félix de la Cruz, llegó a su primera competencia internacional en 1997 en Cerro Pelado , en la Habana, Cuba; para el 98 estaba competiendo en los Panamericanos, fue en Cali, Colombia, donde obtuvo su primera medalla en la división de 60 kilos. En el 99 fue campeón de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en la misma división.
Ahora, lejos de su tierra natal, vive el sueño de seguir entrenando y representando al país en diferentes competencias.
Las razones de su retiro en El Salvador
Ronald se gradúo de Ingeniería Civil en una universidad privada. En El Salvador, su tiempo lo dividía entre sus estudios y las 5 o 6 horas diarias de entrenos en la FEDEJUDO. Se retiró de la alta competencia en el 2001, cuando su primer hijo estaba por nacer y cuando el retraso en la beca de $250 que recibía por ser atleta élite se había vuelto frecuente.
“Me retiré, ya no había apoyo por parte de la Federación, lo que recibía como pago por ser atleta no alcanzaba y debía buscar otras alternativas. Judo es lo que hago y es triste ver que entregas todo por tu país, por el deporte y que cuando estás en un buen nivel, cuando necesitas más respaldo no lo encuentras”, señala.

La falta de apoyo y las mensualidades atrasadas lo desmotivaron y tuvo que tomar la decisión más difícil de su vida: emigrar a EE.UU.
Su objetivo era seguir entrenando, foguearse y estar listo para próximas competencias. Empezó a tocar puertas por su propia cuenta.
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Ahora, con el poco o “nulo” apoyo de parte de la FEDEJUDO se abre camino para hacer lo que más le apasiona. En Estados Unidos ha participado en varias competencias, la más reciente a nivel profesional fue en 2012, obtuvo el quinto lugar en el 41th Grand Masters World Judo Championships en el que además compitieron representantes de Italia, Francia, Brasil, Alemania, Gran Bretaña, Rusia, República Checa, Argentina y Colombia, entre otros. Tenía 33 años y compitió en la división máster 73 kilos.
Un nuevo comienzo
En el 2001 llegó a Estados Unidos, como todos, buscando mejores oportunidades, pero con anhelo de seguir compitiendo, de entrenar, prepararse y siempre con la vista puesta en las mejores competencias dentro de la nación norteamericana. Tocó puertas por cuenta propia y con el engorroso proceso que tenía que pasar para tener el permiso de la FEDEJUDO para poder representar a El Salvador empezó a inscribirse en la categoría “no country”.

Hace siete años es maestro de jiu-jitsu , da clases a niños de siete a 13 años en uno los clubes de judo más grandes de Los Ángeles. Ahora se prepara prepara para volver a competir.
“Doy clases los días sábados y durante la semana entreno para la competencia de jiu-jitsu que será en agosto, busco mi propio entrenamiento, los recursos y las competencias por mi propia cuenta”, agrega.
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A sus 39 años se desempeña además como diseñador gráfico, en su tiempo libre también trabaja con Uber. Junto a sus hijos Axel y Adriel practica Cross Country, judo ressing (lucha grecorromana) y basketbol, no faltan además sus clases de capoeira, un tipo de arte marcial que combina la música brasileña con acrobacias.
Al preguntarle qué es lo que más extraña de su país es enfático en señalar que a su familia.
A inicios de febrero fue el couch del campeón olímpico salvadoreño Carlos Alarcón en el 27th Sensei Memorial Invitational Judo Tournament donde obtuvo el segundo lugar.


