“En la segunda planta está Marvin. Puede pasar”, dijo uno de los amigos del cumpleañero más famoso de Santa Rosa de Lima. Parecía un guardia real, parado fuera del gran palacio de Corrales de tres plantas. Su vestimenta era extravagante, y recibió a los visitantes como si fueran viejos conocidos.
Los colores vibrantes de su casa tenían un impacto inmediato a la vista, lo cual solo contrastaba con una cortina rojo carmesí en la entrada de la recámara donde la transformación de Marvin era llevada a cabo.
Un grupo de cuatro maquillistas y sus asistentes preparaban al agasajado con paciencia y esmero. Buscaban los tonos más adecuados para su piel entre una paleta de colores igual de diversa que las personas que viven en el palacio de tres plantas.
Tras un poco más de una hora, Corrales salió completamente transformado. Un cabello pomposo, al igual que el de una estrella hollywoodense de los años cincuenta, y un maquillaje que ocultaba los 30 años que él cumplía. Pero la cereza sobre el pastel fue su vestido; su atuendo estaba decorado por piedras de fantasía y una tiara que hacía juego.

Mientras terminaban de darle los últimos retoques, él comentó que nunca pensó que su invitación se hiciera viral, pero que estaba feliz y agradecido con los comentarios que había visto en redes sociales y mientras reía de manera pícara dijo que esperaba cerca de 7 mil personas en su pequeño carnaval.
El festejo inició en casa de Marvin con música de mariachi y luego la caravana de vehículos, seguido de una carroza que es la réplica de la fachada de la Basílica de la Virgen de Fátima en Portugal.
A un kilómetro de distancia de la casa de Marvin está la Ruta Militar, en donde fluye todo el tráfico vehicular que pasa por Santa Rosa de Lima y es parte de la ruta de los camiones de carga. Pero ese 27 de enero, esa sería la ruta principal para el recorrido del carnaval de Marvin.
¡Princesa por un día! Marvin celebró a lo grande su anunciado cumpleaños
La fiesta de Marvin Corrales, el cumpleañero más conocido en Santa Rosa de Lima fue como lo anunció. Carrozas, dulces, comida, bebidas, panes con pollo, una discoteca y la presentación del grupo La Máquina. El agasajado no escatimó en gastos para la celebración.
Cientos de curiosos se aglomeraron a los costados de la carretera mientras observaban dos carrozas, una discomóvil, las gigantonas de jocoro y los Viejos de Agosto. Pero sin duda el centro de atención era la figura despampanante de Marvin. Las piedras que adornaban su vestido brillaban y su séquito de seguidores lanzaba dulces desde las carrozas.
Los curiosos documentaban el evento en sus smartphones y el cumpleañero siempre lució galante hasta llegar al centro de la celebración, en donde fue recibido con fuegos artificiales y aplausos; de inmediato un show con música de bachata fue uno de los platos fuertes del evento. Marvin encabezó el baile.
El pastel para la fiesta estuvo compuesto de nueve tortas con relleno de fresa, crema pastelera y caramelo, adornado con antifaces carnavaleros.
Alguien comentó que quizá ni para las procesiones de Semana Santa se reunían tantas personas. El cumpleaños número treinta de Marvin seguro que será un evento que perdurará en la memoria del pueblo limeño.

