Trazos de perseverancia

Valeria Portillo es una joven de 17 años que, desde los tres, mostró talento para las artes plásticas. En la actualidad exhíbe su cuarta muestra individual “Universo sensible, el arte de expresar”, en Santos Café, Zona Rosa.

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Foto Por EDH/ Húber Rosales

Por Krhisna Retana

2019-01-27 6:57:09

Mientras Valeria Portillo, de 17 años, transitaba por un parque, luego de finalizar su jornada de clases en el Colegio Guadalupano, observó a lo lejos a varios adolescentes que fumaban y reían a carcajadas. En el grupo había “dos jovencitas que, a pesar de ser menores de edad, ya se dejan seducir por el vicio del cigarro”, pensó.

“Eso me motivó a hacer esta pintura donde aparece una joven fumando, la cual titulé ‘Serenidad’. Para mí, esta pieza habla de las personas, adolescentes, principalmente, que buscan la felicidad en cosas pasajeras, monótonas y, aveces, hasta irreales. Los jóvenes en las redes sociales alardean de cosas banales, como tener un vicio; por ello realicé esta pieza”, indicó Valeria, con firmeza.

Vale, como le llaman sus amigos, es una joven prodigio de las plumillas y pinceles, quien comenzó a dibujar y a pintar a los tres años de edad. Al notar el talento para las artes plásticas y su emoción al realizar los trazos, sus padres decidieron inscribirla en el Centro Nacional de Artes (Cenar), con el objetivo de que aprendiera nuevas técnicas y perfeccionara su estilo.

Valeria en su primera exposición, en un centro comercial de Antiguo Cuscatlán

Y no se equivocaron en lo que les dictaba el corazón. La primera muestra de Valeria fue precisamente al poco tiempo de asistir a la referida institución, en el año 2004. Para esa fecha, el Cenar desarrolló una exposición en un centro comercial de Antiguo Cuscatlán, en la cual la entonces pequeñita formó parte de un grupo de expositores que había dado muestra de su talento en dicho arte.

“Valeria siempre ha sido una niña talentosa y bien portada. Y siempre le atrajeron el dibujo y la pintura; es algo nato en ella”, indicó orgullosa Emilia Lizama, madre de esta joven salvadoreña que recientemente se graduó de bachillerato general, y con medalla de perseverancia, del Colegio Guadalupano de San Salvador.

“Siempre he admirado las cosas bonitas de la vida, pero también aquellas que dañan a las sociedades, a las personas; me gusta plasmar, incluso, las emociones y sentimientos negativos. Esta pieza (titulada ‘Los inocentes’) la hice para hacer conciencia en la sociedad de los niños que han sido abusados sexualmente; asesinados. La cuerda, ata a la muñeca y el biberón, no los deja libres”, detalló Vale sobre otra de sus obras.

Obra titulada “Belleza interior”. Foto EDH/ Josué Parada

A la fecha, esta adolescente, quien admira a Salvador Dalí por sus pinturas surrealistas, tiene 18 piezas; “eso, porque las demás las he vendido; algunas en las exposiciones que he montado. Hasta ahora he tenido tres muestras y ahorita voy por la cuarta exposición”, declaró emocionada.

La muestra de la que Valeria habla se inauguró el pasado 23 de enero en Santos Café, ubicado en la Zona Rosa de la colonia San Benito.

La misma ha sido titulada “Universo sensible, el arte de expresar”, la cual estará disponible para el público hasta el próximo 23 de febrero.

“Espero que la gente que visite la exposición pueda apreciar mi trabajo; crear conciencia y, a la vez, que otros jóvenes talentos puedan inspirarse a luchar por sus sueños”, finalizó Valeria, con una sonrisa.