Las Casas de la Cultura de los municipios de Santa Rosa de Lima, Pasaquina y Conchagua permanecen cerradas debido a la falta del personal; algunas plazas de directores fueron suprimidas y otros fueron trasladados.
De acuerdo con los lugareños y algunos artesanos, con la decisión del Gobierno de cesar algunas plazas se están afectando la promoción de actividades enfocadas a rescatar la cultura local y de los artesanos.
En abril de 2016, en Conchagua, la Secretaría de Cultura de la Presidencia, hoy Ministerio de Cultura, reinauguró el local como Casa de la Cultura y Convivencia en el marco del programa El Salvador Seguro, con el compromiso de trabajar por el desarrollo comunitario, convivencia y participación ciudadana.
Pero, en el proyecto no asignaron la plaza de un director, y fue la municipalidad la que se comprometió a asignar a uno de sus empleados como responsable ad honorem para que se encargara del funcionamiento del local.
Jesús Medina, alcalde de Conchagua, dijo que la Casa de la Cultura es una institución de Gobierno y es deber de ellos hacerla funcionar, tal como lo ha hecho por años asignándole un local.
“Tiene varios años de no estar funcionando, la administración anterior de la alcaldía había puesto a una persona solo de nombre pero no funcionaban; no existe ningún convenio ni comodato con el Estado”, agregó Medina.
