La fisioterapeuta Jane T. Hein subraya que la alineación correcta del cuerpo ayuda a evitar presionar en exceso las articulaciones, los músculos y la columna vertebral, lo que alivia el dolor y disminuye la probabilidad de sufrir una lesión. Como ventaja adicional, la postura correcta puede mejorar la productividad y el estado de ánimo, además de permitirnos utilizar los músculos de forma más eficaz.
Es probable que mejorar la postura demande tiempo y un esfuerzo consciente, pero los beneficios de sentirse bien hacen que valga la pena.
Corrige tu postura al usar el celular
Pero, ¿cuál es la postura correcta? La prueba de la pared puede ayudarte a descubrirlo:
Ponte de pie contra la pared y deja que la parte posterior de la cabeza, los omóplatos y los glúteos la toquen, mientras los talones se mantienen a una distancia de 5 a 10 cm. (de 2 a 4 pulgadas) de la pared.
Pon la mano plana y colócala detrás del coxis. Desliza apenas la mano entre la parte baja de la espalda y la pared para alcanzar una curvatura correcta en la columna lumbar.
Si queda mucho espacio detrás de la espalda lumbar, mete el ombligo hacia la columna vertebral para aplanar la curva de la espalda y acercarla suavemente a la pared.
Si queda muy poco espacio detrás de la espalda lumbar, arquea la espalda solo lo suficiente para poder deslizar la mano.
Aléjate de la pared mientras mantienes la postura correcta. Luego regresa a la pared para verificar si la mantuviste.

Prueba estos tips para mejorar la postura al estar de pie, sentado o recostado en la cama y concéntrate en la movilidad de la columna vertebral y la respiración.
1 Haz la pose del puente en la cama al despertar. Recuéstate boca arriba en la cama con las rodillas dobladas y los pies apoyados sobre el colchón. Inhala, luego exhala lentamente y curva el coxis para elevar los glúteos y la columna vertebral, una vértebra a la vez, hasta que los omóplatos soporten el peso del cuerpo. Haz una pausa e inhala, luego exhala lentamente mientras vuelves a bajar la espina dorsal.
2 Cuando camines, mantén la postura erguida. Inhala, levanta los hombros y llévalos hacia atrás; luego exhala y baja los hombros, como si quisieras juntar suavemente los omóplatos.
3 Intenta inclinar la pelvis cuando estés sentado. Siéntate en el borde de una silla, coloca las manos en la parte interna de los muslos y descansa los pies sobre el piso. Inhala y balancea la pelvis y las costillas hacia adelante, mientras abres el pecho y miras hacia arriba.
Exhala, balancea la pelvis y la columna vertebral hacia atrás, y mira hacia abajo, en dirección al piso.
