El pasado 9 de abril del 2018 la alcaldía de San Miguel, por medio de la Comisión Municipal de Protección Civil, solicitó al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) el permiso ambiental para desarrollar trabajos de obra de mitigación en el Río Grande, de San Miguel, para la limpieza y retiro de material sedimentado en el tramo que comprende del caserío Santa Fidelia, las Gemelitas y Casa Mota.
Ante la falta de respuesta por parte del MARN, en junio la comuna decidió realizar un “plan piloto” sin la autorización del ministerio y metieron maquinas excavadoras al cause del río para retirar parte del sedimento; sin embargo, debido a lo pantanoso del área, las máquinas se quedaron atascadas en el fango y fue necesaria la intervención de otras instituciones de gobierno para poder retirar la maquinaria.
“El plan piloto se hizo para determinar la factibilidad del proyecto en cuanto a la obra que se pretende realizar y medir los costos en hora maquina y combustible, esas pequeñas obras que se hicieron en dos tramos del río dieron buenos resultados”, explicó el delegado de Protección Civil Municipal, Óscar Portillo.
Durante la primera semana de octubre, Protección Civil Municipal tuvo una reunión con expertos de la Unidad de Evaluaciones y Cumplimiento del MARN, con la idea de dar seguimiento a la solicitud hecha en abril y les dijeron que demostrarían con hechos la necesidad de realizar los trabajos de limpieza en el cauce del río.
Manuel Hernández, miembro de la comisión comunal de Protección Civil, aseguró que la limpieza de un kilómetro del cruce del río, de los 8 kilómetros que necesitan ser intervenidos, brindó algunos resultados favorables; pero no lo suficiente como para poder controlar los más de 400 milímetros de agua que recibió el municipio en cinco días.
“Medio Ambiente no ha contestado esta petición y si ellos no lo hacen las comunidades nos vamos reunir y vamos a culpar a Medio Ambiente por todas estas catástrofes que están sucediendo, por culpa de ellos de no haber dado el permiso para meter la maquinaria en su debido tiempo”, indicó.
Pero la petición de los habitantes del cantón El Brazo y la Canoa también incluye la construcción de bordas para evitar que el río se salga de cause. “Ahí se necesita una borda bien alta con piedras y tierra, en el río corre poca agua pero en invierno se desborda por el caserío Los Naranjos, buscando el lado de Chilanguera (Chirilagua)” comento Olga Lidia Ojeda, residente del cantón El Brazo.
El alcalde Miguel Pereira considera que se necesita hacer una inversión de 15 millones de dólares para poder construir la borda con el de respaldo del Gobierno central.
“La solución total es hacer bordas industriales que sobrepasa la capacidad total del municipio, como mínimo gastaríamos 15 millones de dólares y es un dinero que no tenemos; sí lo podríamos hacer si el Gobierno central nos apoya y se suma a una solución integral”, dijo el alcalde Pereira.
