Desde muy temprano la calles de la capital, como en los diferentes municipios del país, los feligreses católicos desfilaron recordando la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén para iniciar con la tradicional bendición de palmas, acto con que se da inicio a las actividades de la Semana Santa para recordar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
Las palmas y ramos que los fieles portan en la iglesia son bendecidas y hay quienes los guardan para colocarlos en ventanas y balcones durante los días de Semana Santa. Las palmas bendecidas son las que se utilizan para el la celebración del siguiente Miércoles de Ceniza.
En Catedral Metropolitana cientos participaron en la procesión acompañada por el Arzobispo José Luis Escobar con una imagen del Jesús y el Beato Óscar Arnulfo Romero.
Católicos se unen a la celebración de Domingo de Ramos
En distintas partes del país feligreses abarrotaron las calles e iglesias en horas de la mañana de este domingo para unirse al Domingo de Ramos, la fiesta del inicio de la Semana Santa
En San Miguel también la feligresía celebró caminó en procesión desde la Parroquia El Calvario hasta la Catedral Basílica de San Miguel, para recordar la entrada de Jesucristo a Jerusalén montando un burriquito y el pueblo recibiéndolo con palmas.
“El Domingo de Ramos es un día muy importante, es como la inauguración de la Semana Santa y a nivel litúrgico es como el resumen de todo porque se lee la Pasión del Señor”, comentó el padre Emilio Rivas.
Para el sacerdote el Domingo de Ramos es un momento de meditación que se mezcla con la tradición de la gente en bendecir los ramos elaborados con palmas.
Cada año las calles aledañas a las parroquias se visten de colores con los ramos de palma muy bien elaborados y adornados con flores de papel.
Los ahuachapanecos también se sumaron a la celebración, cuya procesión salió de la iglesia San Judas, en el barrio Santa Cruz; recorrió 11 cuadras del centro de la ciudad y finalizó en la iglesia Nuestra Señora de la Asunción, donde hubo misa.
El párroco Oseas Borja reflexionó que “quienes lo recibían eran las personas más sencillas, más humildes y que habían creído en Él. Después es condenado a muerte en una cruz”.
Papa Francisco insta a los jóvenes a gritar la alegría que da Jesús
En la eucaristía que el Papa Francisco celebró con motivo del Domingo de Ramos y de la Pasión, en la plaza San Pedro, se dirigió a los jóvenes cristianos para invitarles a “gritar” ante quienes intentan “manipular la realidad” y silenciarlos.
Jóvenes dan una lección de fe en Ayutuxtepeque
Alumnos del Colegio San Francisco de Asís recorrieron cerca de tres cuadras bajo el sol, incluso algunos de ellos caminaron descalzos para la realización del vía crucis.
El Pontífice rememoró la entrada de Jesús de Nazaret en Jerusalén y explicó que la algarabía de sus fieles y discípulos despertó el “enojo e irritación” de algunos que, con el “relato” dominante, hicieron que la gente acabara por pedir su ejecución en la Cruz.
“Así nace el grito del que no le tiembla la voz para gritar: ‘¡Crucifícalo!’. No es un grito espontáneo, sino el grito armado, producido, que se forma con el desprestigio, la calumnia, cuando se levanta falso testimonio”, explicó el Papa.
Estas acusaciones provienen “de quien manipula la realidad y crea un relato a su conveniencia y no tiene problema en “manchar” a otros para acomodarse, el grito del que no tiene problema en buscar los medios para hacerse más fuerte y silenciar las voces disonantes”, dijo.
