“Poder estar en la escuela para mí es un sueño cumplido”

Para una joven ciega, de 21 años de edad, ir a la escuela y aprender ha sido “cumplir un sueño”, por el cual tuvo que esperar mucho tiempo.

descripción de la imagen

Por Iliana Ávila

2018-02-28 6:22:09

Atenta a las instrucción de su maestra, Kelyman Rosmeri Ascencio Guzmán, de 21 años , concluyó satisfactoriamente su examen de dictado, en su mano sostenía el punzón que le ayuda escribir con el método Braille.

Kelyman asiste a la Escuela de Educación Especial Licenciada Elda Ofelia Campos de Castellón, a partir de agosto del 2017.

Este centro educativo fue creado para atender a niños sordos, pero en 2013 se abrió una sección para estudiantes ciegos, desde esa fecha los alumnos son alfabetizados y adquieren conocimiento básicos de matemática para poder ingresar a una escuela regular.

“Poder estar en la escuela para mí es un sueño cumplido, yo quería estudiar desde hace mucho tiempo, estaba molesta conmigo misma porque no lo podía hacer. Gracias a Dios que me regalo la oportunidad poder aprender”, comenta la joven estudiante.

Kelyman o Kely, como prefiere que le llaman, comenta que debe de caminar por varios minutos desde su casa ubicada en la hacienda Tangologa, en el municipio de Moncagua, para poder abordar un autobús que le lleva a San Miguel y luego caminar hasta la escuela ubicada en la colonia Esperanza. Su madre o su hermana son las encargadas de acompañarla, ellas son su principal apoyo.

Para Kely el esfuerzo vale la pena “he aprendió a socializar y los más importante es prender lo que la maestra nos enseña; y es eso lo que siempre añore, tener una maestra. En ocasiones le digo a la maestra que me tortura (sonríe) pero yo soñaba venir y he aprendido mucho”, comenta.

La maestra de Keli es Nora Calles Dubón, ejerce la docencia desde que tenía 19 años de edad, luego de 12 años de docencia se tuvo que retirar porque perdió la visión, a ella le diagnosticaron retinosis pigmentaria. Diez años después decidió preparase, enfrentar su ceguera y regresar a las aulas y ayudar a niños y adultos ciegos.

Este 2018 son cinco los alumnos que están aprendiendo a leer y escribir con el método Braille. En 2017 fueron 12 los estudiante que atendía. Muchos de los educando que han pasado por esta aula hoy se encuentran recibiendo clases en escuelas regulares, con excelentes resultados académicos.

“Es una satisfacción que no tiene precio, todos los niños están incorporados, eran niños que nunca han asistido a las escuelas, el venir a la escuela y saber que yo les enseña leer no me lo quita nadie” comentó la maestra Norita.

El sueño de Kely no termina con aprender a leer y escribir “Mi gran sueño era ser licenciada en inglés o de matemática porque me gusta bastante, pero Dios dirá, uno piensa y Dios da la respuesta con su tiempo”. dice.

Kely, al igual que el resto de alumnos, proviene de familias de escasos recursos y en ocasiones no cuentan con el dinero suficiente para pagar los pasajes del transporte publico, sus compañeros viajan de municipios cercanos como Chinameca, Moncagua; Jucuapa en Usulután y el Divisadero en Morazán.

“Estos niños son muy inteligentes y merecen estudiar, si existiera una institución o persona altruista que pudiera apoyarlos o apadrinarlos con los pasajes seria una gran bendición, las personas pueden acercarse con la directora de la institución” comento la docente.

La maestra Norita hace notar que los niños ciegos necesita mucho de una persona que los motive, incentive y les eleve su autoestima, es aquí donde la familia juega un papel importante.