Más de un centenar de familiares, amigos y varios soldados del cuerpo de Marines de Estados Unidos, se reunieron en la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles para decirle adiós al joven marine de 19 años, que fue baleado el mes pasado mientras manejaba por las calles del sur de la ciudad, informó el portal www.hoylosangeles.com.
El soldado de primera clase, Carlos Segovia-López, murió el 19 de septiembre por la noche en un hospital tras el impacto de una bala en la cabeza, dijo el portavoz de la oficina forense, John Cades.
Numerosas banderas de Estados Unidos hacen pasillo al féretro de Carlos Segovia.
Segovia-López recibía soporte vital desde que fue hallado el viernes 16 de septiembre sin conocimiento en un Dodge Charger en la cuadra 2100 de la calle 31sth.
El joven de origen salvadoreño fue recordado durante el servicio funeral como un héroe comunitario que servía a los más vulnerables.
Hasta el momento, las autoridades no han podido dar con el asesino y la ciudad está otorgando una recompensa de 50 mil dólares para toda aquella persona que pueda proporcionar información que lidere al arresto y condena del responsable.
Sandra López, la madre del marine salvadoreño, recibe la bandera.
Durante los servicios funerarios, el alcalde Eric Garcetti comendó al Marine por su trabajo señalando que mientras muchas personas dan su espalda ante los indigentes, Segovia- López no lo hizo.
Por su parte, Sandra López, madre del joven, compartió cómo su hijo decidió entrar a las fuerzas armadas y cómo ella lo apoyó a pesar de tener temores.
Después de terminar sus entrenamientos, “lo vi liderar a un grupo”, dijo la señora.
“Me hizo la madre mas orgullosa porque me sorprendía lo que hacía. Ahí, el mismo se encontró asimismo”, añadió López recalcando que su hijo había jurado proteger a la comunidad al servir en uniforme.
“No podemos seguir perdiendo [mas soldados]”, dijo la señora. “Ellos sacrifican su vida”, agregó.
Colonel Quinn, teniente de Marines, habló del joven como una persona valiente.
“Unirse a los Marines en tiempos de guerra, unirse como un hombre de infantería, es una decisión extraordinariamente emocional e intelectual”, dijo Quinn.
El alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, abraza a la madre de Carlos Segovia, Sandra López.
“Se puede ver lo importante que era para él servir. Ahí aprendes lo que en realidad es defender y proteger a otros, por ello nos enlistamos”, sostuvo.
Asimismo, Claudia Pérez, fundadora de LA on Cloud 9, una organización que ayuda a los indigentes, describió a Segovia-López como una persona íntegra.
“Carlos era una persona dedicada, muy apasionada para a la hora de ayudar a otros. Siempre estaba listo para ayudar”, dijo Pérez.
“Gracias por compartir a tu hijo con nosotros”, se dirigió Pérez a la madre del soldado.
En septiembre, Segovia- López visitaba a familiares y amigos mientras estaba de licencia en la base de Camp Pendleton, cerca de San Diego.
Según las autoridades, un vehículo se acercó al coche del soldado y al menos una persona le disparó, alcanzándole en la cabeza.
“Es posible que el joven haya visto alguna actividad sospechosa o inclusive un crimen en progreso”, dijo Peter Whittingham, capital del Departamento del Policía de Los Ángeles.
Whittingham agregó que la policía tiene una grabación telefónica donde se escuchan disparos antes de que se corta la llamada.