WASHINGTON. El Fondo Monetario Internacional (FMI) defendió ayer su “realismo” y “objetividad” en las negociaciones con Grecia sobre el programa de rescate, al reiterar que las cuentas no salen si no se combina una profunda reforma del sistema de pensiones con el alivio de deuda.
“No es cierto que el Fondo haya sido estricto o haya bloqueado, hemos tratado de ser objetivos y realistas”, aseguró Gerry Rice, portavoz de la institución en la habitual rueda de prensa quincenal del organismo.
Rice remarcó que la perspectiva del organismo “esencialmente no ha cambiado (…) no estamos, de hecho, pidiendo nada adicional a los objetivos acordados” en verano pasado, cuando se pactó un nuevo paquete de rescate financiero.
El acuerdo implica un superávit fiscal primarios (es decir, sin contar el pago de intereses) de 3.5 % del PIB para 2018.
El portavoz del Fondo replicaba así al ministro griego de Finanzas, Euclides Tsakalotos, quien dijo este miércoles no entender que el FMI pida a Grecia más medidas de ajuste, en especial en el sector de las pensiones, que consideró un asunto políticamente delicado y que podría tener un impacto económico negativo.
“Ahora el FMI está pidiendo más medidas que eso, lo que es muy difícil para nosotros de entender”, aseguró Tsakalotos en su comparecencia ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo.
La revisión de la economía griega, que ha sido retrasada en varias ocasiones, es crucial para que Grecia acceda a más fondos del tercer rescate concedido al país, con hasta 86,000 millones de euros, y cuyo primer desembolso aún no se ha producido.
Aunque el Fondo Monetario Internacional no es formalmente parte de este tercer rescate, parte de los socios europeos, con Alemania a la cabeza, exigen que participe en él para apuntalar su credibilidad.