5 cosas que las recién casadas deben dejar atrás

Si quieres que tu matrimonio sea exitoso, hay ciertos aspectos de tus inolvidables días de soltera que necesitas dejar atrás. Toma nota.

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elsalvador.com

Por Megan Gladwell. Deseret News

2015-07-22 2:00:00

¡Ah, la vida de soltera! Oscilas entre la despreocupación, la independencia, la soledad y la vulnerabilidad. Quizás estés en la búsqueda de tu alma gemela mientras atraviesas diferentes relaciones. Es como ir de compras buscando el par de zapatos perfecto: un grandioso acabado, cómodos, suelas resistentes y un diseño de calidad, pero también tiene que gustarte cómo lucen.

Una vez que encontraste los “zapatos ideales”, o más bien, a esa persona para ti, te comprometes en matrimonio. Entonces la vida sigue, status quo, ¿verdad? No con exactitud. La vida cambia, eso es seguro.

1. Coqueteos

Una mirada persistente o un toque nada casual envían un fuerte mensaje. “Pero así soy yo”, reflexionas, “¡Esa es mi personalidad!” Bueno, si es así, cambia. El coqueteo hace que tu cónyuge se sienta incómodo y envía un mensaje confuso a la persona con quien coqueteas.

Maneja las redes sociales con cuidado. Lo mejor sería cortar los lazos con exnovios, o al menos reducir tu comunicación con ellos. Nunca envíes mensajes con los que tu cónyuge no se sentiría cómodo.

De acuerdo con Deseret News, en 2012, en un tercio de las demandas de divorcios se mencionó la palabra “Facebook”. Las relaciones de tres años o menos con mucho uso de Facebook, terminan en infidelidad, rompimiento o divorcio. Sé conservadora con los “me gusta”, y nunca platiques en Facebook con un viejo amor.

2. Quejarte de tu media naranja

Tus amigos y tu madre son tus confidentes, todo lo que quieres es quejarte de los molestos hábitos de tu pareja, pero mejor evita la tentación de hacerlo. Es una violación a la confianza. Es normal descubrir que tu cónyuge no es el príncipe perfecto con el que pensabas haber tropezado. Quizás sea perezoso o tenga hábitos que te desagraden.

A menos que tus conflictos impliquen hechos ilegales o abuso (en cuyo caso debes decírselo a alguien), no lo compartas. Resuelve tus diferencias con tu pareja de una manera agradable, aunque directa. Acepta el consejo de Benjamín Franklin: “Mantén los ojos bien abiertos antes del matrimonio y medio cerrados después.” Evita subrayar sus defectos.

3. Egoísmo

Comprar o jugar videojuegos en tus días libres suena divertido y mereces descansar del trabajo, solo asegúrate de contribuir con las labores domésticas también. Tu vida entera ahora es la felicidad de tu pareja. Evita el egoísmo con tu tiempo y energía, procura hacer más fácil la vida de tu cónyuge.

Dependiendo de tus metas y situación financiera, es mejor abrir una cuenta de banco mancomunada. Sean un equipo y usen la palabra “nuestro”, más que “mío”. Una actitud libre de egoísmo marcará el tono de tu vida familiar, incluyendo las actitudes y conductas de tus hijos.

4. Tu antigua vida social

Todas tus amigas solteros salen de fin de semana y te mueres por ir con ellas, o bien, en el trabajo tu compañero favorito del sexo opuesto te invita a comer. Hay muchos escenarios en los que podrías haber aceptado en el pasado, pero ahora, como una persona casada, tu vida social debe cambiar.

Pon tu matrimonio en el pedestal que merece. No le restes importancia a tu estado matrimonial. Mantén un calendario social divertido, pero hagan eso como una pareja.

5. Los padres y su manera de hacer las cosas

De la receta de las papas de tu suegra, hasta el método de doblar los calcetines de tu madre, es mejor que lo tomes de manera estricta. Implementa algunos de los métodos de tus suegros y ten en mente tus costumbres favoritas también, pero nunca discutas acerca de quién lo hace mejor.

Comiencen juntos a crear sus propias tradiciones. Después de casarte, no mires atrás. Las formas antiguas pueden llamar tu atención, pero haz todo lo que puedas para tener un matrimonio de calidad, duradero, cómodo y obtén una relación saludable. Justo como aquel grandioso par de zapatos.

Traducido y adaptado por Myrna del Carmen Flores de “5 things newlyweds must absolutely leave behind” de Megan Gladwell.