Mosquitos transgénicos contra el dengue

Panamá concluyó con éxito un estudio con los moscos genéticamente alterados, quienes buscaron a las hembras transmisoras para copular y matarlas

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En seis meses se liberaron aproximadamente 4,2 millones de mosquitos machos transgénicos y se obtuvo una reducción de un 93 % en la población del Aedes Aegypti. foto

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2015-05-10 8:00:00

El Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES) de Panamá concluyó con un alto porcentaje de efectividad el proyecto de utilizar un mosquito transgénico para combatir el dengue en el país centroamericano, informó el fin de semana una fuente vinculada al plan.

El director del proyecto del ICGES, Lorenzo Cáceres, expresó que en un periodo de 6 meses se liberaron aproximadamente 4,2 millones de mosquitos machos transgénicos en una comunidad cercana a la capital del país y se obtuvo una reducción de un 93 % en la población del Aedes Aegypti.

La hembra del Aedes Aegypti es la transmisora del dengue y la tarea del mosquito genéticamente alterado era buscarla, copular y morir.

La hembra, vector de la enfermedad, queda preñada pero las larvas que produce no llegarán a adultos, lo que reducirá la población de Aedes Aegypti, según los científicos del ICGES.

La tecnología fue aplicada entre mayo y noviembre del 2014 en la localidad de Nuevo Chorrillo, en el distrito de Arraiján, unos 12,8 kilómetros al oeste de la capital.

El lugar fue escogido para el estudio ya que está distante de otras poblaciones, cuenta con un centro de salud y está rodeado de bosques.

Los mosquitos manipulados genéticamente fueron liberados en Nuevo Chorrillo, en tanto que otras dos localidades en Arraiján fueron utilizadas como controles del estudio, indicó Cáceres.

Durante el periodo de liberación se midieron los parámetros de temperatura, precipitación y humedad relativa comparándolos con los últimos 3 años, observándose que no incidieron significativamente en el incremento o disminución de las poblaciones de Aedes Aegypti, explicó Cáceres.

Añadió que igualmente se tomó en consideración si hubo en el área de liberación algún incremento de la presencia de otras especies de mosquitos como el Albopictus, un insecto mucho más agresivo que el Aedes Aegypti, lo cual, explicó, no se produjo.

“No hubo un incremento del Albopictus al disminuir la población de Aedes Aegypti, que era uno de los factores que estaban en contra del uso de estas nuevas herramientas tecnológicas”, señaló Cáceres.

Según un estudio de la organización GeneWatch del Reino Unido, difundido en enero de 2014 en Panamá, el experimento con el mosquito transgénico podría aumentar la presencia del albopictus, un insecto mucho más agresivo que el Aedes Aegypti.

El jefe del proyecto destacó, por otro lado, que entre un 90 y 95 por ciento de la población “aceptó y participó” de este estudio en cuanto a colocar en sus viviendas de “larvi-trampas” y trampas para la captura de mosquitos adultos para el monitoreo de la población del Aedes Aegypti.

Resultados oficiales

El informe con los resultados del estudio fue entregado la semana pasada a las autoridades del lugar donde se aplicó, así como al Ministerio de Salud de Panamá (Minsa).

Cáceres subrayó que quedará de parte del Minsa incorporar esta nueva herramienta dentro de las estrategias de control del Aedes Aegypti que se tienen en el país.

Aún así, el científico panameño aclaró que esto “no quiere decir que esta herramienta va a acabar o a eliminar o erradicar al Aedes Aegypti”.

“Esta herramienta tiene que utilizarse en complemento con las otras herramientas o las otras estrategias que se tienen para el control del Aedes Aegypti en nuestro país”, remarcó Cáceres.

En 2014, nueve personas murieron y otras 5.026 fueron afectadas por el dengue, mientras que en 2013 fueron ocho las muertes y 4.481 los contagiados, en tanto que en marzo pasado un bebé se convirtió en la primera víctima de la enfermedad en 2015, según los datos oficiales. —EFE